TERMINA el año 2018 para el Cádiz con buenas sensaciones. Después de un bache que le llevó a la zona de descenso, se recuperó y llegó una racha triunfal de ocho victorias en nueve partidos, que lo han catapultado al sexto puesto, en posición de eliminatorias de ascenso. En la temporada pasada, llegó hasta la Semana Santa de 2018 con opciones de ascenso directo. Recordemos que el Lunes Santo estaba compitiendo directamente con el Huesca, que ascendió. Eso es historia, pero sitúa. El ascenso a Primera depende de muchos detalles, de cierta dosis de suerte, y por supuesto de la competitividad.

EL Cádiz cerró el año 2018 en Carranza con un 3-0 ante el Deportivo de La Coruña. Puede que el marcador sea demasiado abultado para el desarrollo del juego. O no. Porque si los visitantes acabaron con un 68% de posesión del balón, el Cádiz volvió a acreditar sus mejores virtudes. Entrega y concentración, firmeza atrás y picardía delante para sacar brillo a la noche. Cuando el partido avanzaba hacia su final con incertidumbre, apareció Manu Vallejo para demostrar que quiere ser un futbolista caro. Final feliz para disfrutar las vacaciones.

EL Málaga frenó la racha del Cádiz. Con la ayuda inestimable del árbitro Trujillo, todo hay que decirlo. El penalti que se tragó, al borde del descanso, pudo cambiar el signo del partido. Dijo que no lo vio. Es una pena que todavía no exista el VAR en la Liga 1/2/3. Aunque a veces sólo se quiere ver lo que interesa, incluso con cámaras por medio. Pero, aparte de esa jugada, el Cádiz perdió por otros detalles, como la desaplicación de Brian en la jugada del gol. O la falta de poder goleador arriba cuando hacía falta. También se debe recordar que este Málaga se ha especializado en ganar en La Rosaleda por 1-0, y le dio al Cádiz el castigo de un entrenador con semejante ideario.

SIGUE la racha triunfal del Cádiz, que acumula siete victorias consecutivas. Pero el partido de ayer fue muy espeso, grisáceo, y no se hubiera ganado sin las ganas de reivindicarse de un futbolista injustamente tratado: Dani Romera. Marcó el gol que dio la victoria y estrelló un balón en la escuadra en la penúltima jugada del partido. Demostró, en media hora, que se merece más minutos. No todo es perfecto en el Cádiz. Aunque hubo un aspecto a destacar: ganaron incluso jugando mal.

FUE una lástima que Karim Azamoum rematara en fuera de juego (por poco) en el gol anulado en el minuto 94. Ahí estuvo la clasificación del Cádiz. En el total de la eliminatoria, el Cádiz ha peleado de tú a tú con el Espanyol, que se ha clasificado por el valor doble de los goles fuera. Es decir, porque el Cádiz de ayer, luchando a tope, fue incapaz de aprovechar alguna de las ocasiones que crearon. La fe en seguir adelante, con los suplentes habituales, duró hasta la segunda parte. Resistieron hasta el minuto 75. Y quedó la sensación agridulce de que el Cádiz estuvo muy cerca de seguir.