EL Cádiz ha ganado sin bajarse del autobús en esta jornada. Además, ha vuelto a la zona de eliminatorias de ascenso, gracias a la derrota del Mallorca. Ya cuenta con 52 puntos, por lo que el objetivo de la permanencia está asegurado. En los últimos tres partidos, ante Elche, Lugo y Córdoba (tres rivales de los más débiles de la categoría), el Cádiz ha sufrido una mala racha, en la que ha dejado escapar siete puntos que probablemente serán añorados a final de temporada. Si hubiera sido capaz de ganarlos, ahora estaría en la pelea por el ascenso directo. Pues no se debe olvidar que sólo asciende uno de los cuatro equipos que juegan las eliminatorias finales. Es una vía muy difícil.

SIGUE la mala racha del Cádiz frente a equipos de la zona baja. Ante Elche, Lugo y Córdoba sólo ha sido capaz de sumar dos puntos, cuando era una oportunidad para obtener tres victorias y pelear de verdad por el ascenso. Parece que no les interesa. Así están en el camino de repetir el desinflado final de la temporada pasada, cuando no se clasificaron para los partidos decisivos. Es verdad que ayer tuvieron algunos factores adversos en contra, como las ausencias y el mal arbitraje, pero fueron incapaces de aprovechar el regalito de un gol en propia meta, ante un Córdoba al borde del desahucio.

RESULTADO decepcionante, en un partido que incluso se pudo perder. Mal juego y mala actitud de algunos jugadores que han ido a peor. Fue una tarde negativa del equipo, pero también del entrenador que adoptó decisiones más que discutibles e inoportunas. El Cádiz tenía un calendario excelente en marzo, con el desplazamiento a Elche, los partidos de casa del Lugo y Córdoba y el regalito del Reus. Cuatro partidos para ponerse con 12 puntos más y luchar por todo. Pero desde que se amarró la salvación parece que hay una relajación, que ha llevado al Cádiz a resignarse a la mediocridad. De momento, un solo punto ante dos equipos de la zona baja.

DERROTA impropia de un equipo que aspira al ascenso. El Cádiz ofreció en Elche una mala versión, con pocas ideas y sin capacidad ofensiva, a pesar de que era el segundo equipo más goleador de la categoría y de que jugaron 55 minutos con un jugador más. El Elche no creó peligro, pero aprovechó una falta pésimamente defendida que Dani Calvo convirtió en gol. Jugando a contra estilo, desesperado frente a un Elche encerrado, el Cádiz expuso sus limitaciones. Una pena, porque en la plantilla hay jugadores para ganar partidos como el de ayer.

UNA vez que el Cádiz ya se ha asegurado la permanencia, el gran objetivo que le queda es pelear por el ascenso. Esta temporada tenemos un equipo de rachas. Creció en el final de 2018, tras un flojo comienzo de temporada. También costó arrancar en enero, pero en febrero se enmendó y ha ido hacia arriba. Cuatro victorias seguidas tras caer en Oviedo. El Cádiz no tiene un equipo para arrasar, pero con los últimos refuerzos hay plantilla suficiente para pelear incluso por el ascenso directo. El partido de ayer tuvo altibajos. Sólo se ganó de penalti porque faltó acierto en los remates.