EN este partido, ocurrió algo sorprendente: el Cádiz recuperó la magia de sus grandes días. Y, precisamente, ante el Elche. Como si hubiéramos entrado en el túnel del tiempo, regresó aquel equipo capaz de lo peor, sí, pero también de lo mejor, de lo que rompía los esquemas. Aquellas botellas de cava que se quedaron sin descorchar una tarde ya lejana, cuando el Cádiz ascendió en Elche… O los cinco taponazos de la segunda parte de ayer. Fue un partido para el recuerdo, en el que Lekic y Salvi ejercieron de revulsivos. El Cádiz marcó cinco goles en 25 minutos mágicos, cuando habían conseguido sólo ocho en 11 partidos.

ES un acierto que el Cádiz dispute la Copa del Rey con espíritu competitivo. El entrenador incluye a suplentes, que en algunos casos demuestran mejor forma que algunos titulares, y así van rotando en las alineaciones. El Cádiz consiguió una victoria de prestigio ante el Espanyol (que también alineó a suplentes), pero sobre todo demostró que tiene opciones en la eliminatoria. El 2-1 fue un resultado sólo aceptable. Tal como estaba el partido pudieron obtener una ventaja más amplia. En algunos momentos faltó confianza para rematar a un rival que se mostró incómodo y dubitativo.

LUGO ya no es lo que era. Lugo era el escenario de aquella eliminatoria nefasta de ascenso en Segunda B que perdió el Cádiz en los penaltis, tras un  calamitoso arbitraje en la ida. Pero en Lugo ya había ganado el Cádiz las dos temporadas anteriores. Ha pasado de ser gafe a convertirse en talismán. Ayer el equipo mostró detalles prometedores. También tuvo la suerte que faltó en otros partidos. Les pudieron empatar en la prolongación. Pero hubiera sido injusto. Entre los aspectos más destacables está la actuación de Manu Vallejo, que se puede consolidar como  jugador importante si no se estropea. También influyó que el Cádiz ha recuperado las ganas de ganar. Esas que no se veían.

CON este empate a cero goles, el Cádiz se consolida en la zona innoble de la clasificación: puesto 20. Costará mucho esfuerzo y trabajo salir, si es que salen. Al equipo se le vio una actitud más positiva, con más ganas, y puede que con mayor solidez atrás. Se notó el regreso de Garrido junto a José Mari y el debut de Sergio Sánchez. Pero están condicionados por la inutilidad absoluta para marcar goles, que viene derivada de haber fichado mal, y no sólo por las lesiones. En todo el partido el Cádiz sólo dispuso de tres ocasiones. Si a eso se añade el miedo a perder de los dos equipos, el 0-0 final fue la consecuencia irremediable,

TRAS una eliminatoria como la de ayer siempre quedará la duda: ¿es mejor clasificarse y arriesgarse a lesiones en una competición que ya irá a doble vuelta?¿Es bueno seguir adelante? Pues sí, no hay que ser cenizos, cuanto más lejos mejor, y ya está el Cádiz más cerca de ganar la Copa del Rey. Es broma, claro, pero esta eliminatoria tuvo un matiz positivo. Y no tanto para el entrenador como para los jugadores. Algunos de los que no juegan demostraron que son iguales o incluso mejores quee los titulares. Si alguien sabe quiénes son los titulares, pues vamos partido a partido y depende. Aunque la Copa es diferente.