LA racha del Cádiz continúa. Ante el Albacete se olvidaron de las alegrías del Betis. Volvieron los argumentos más habituales, con la intensidad por bandera. Otro gol a balón parado, con cabezazo de Kecojevic, puso en ventaja, poco antes del descanso. Se encerraron demasiado en la segunda parte, con un guión que es poco vistoso y sufrido para los espectadores, pero que ya había funcionado ante el Reus y el Valladolid en Carranza. Sale bien todo. Incluso el colofón de la guinda del pastel, con el 2-0 en la última jugada del partido.

EL Cádiz se clasificó para los octavos de final de la Copa, con un 3-5 memorable ante el Betis. Queda para la historia cadista una primera parte extraordinaria, en la que el Cádiz se fue con un 2-4, que debió ser un 1-5, ya que el primer gol del Betis llegó en una falta regalada y le anularon otro a Aitor por la cara. Esta colosal victoria llegó ante un rival desquiciado, que practicó el fútbol que le convenía... al Cádiz. Pero también llegó con un equipo en que los delanteros suplentes (Barral, Dani Romera, Aitor y Moha) dieron la cara al máximo nivel, y a contra estilo: valientes, buscando el intercambio de golpes, sin encerrarse.

TRIUNFO trabajado y trabajoso, que vale tres puntos para seguir subiendo en la clasificación. Cuarta victoria consecutiva. Este Cádiz marca un gol y saca petróleo. Álvaro Cervera ha conseguido que los jugadores nuevos le sirvan para lo mismo de la temporada pasada. Ha recuperado la firmeza defensiva. Bastó un gol de Álex Fernández, a los cinco minutos, para ganar. Aunque no fue fácil, pasaron demasiados apuros al final. Si el Valladolid llega a marcar, se estaría contando otro partido. Atrás todo funciona bien, pero delante falta la lucidez de un ariete que marque goles, además de pelear. Por el contrario, el Valladolid tiene a un máximo goleador, Mata, que ayer quedó borrado.

PARTIDAZO del Cádiz, que consiguió una victoria de prestigio en Gijón. Vimos al equipo en su mejor versión, ante un rival que la temporada pasada estaba en Primera y salía como uno de los favoritos para el ascenso. El 0-3 hace justicia. La superioridad fue rotunda, hasta el punto de no pasar apuros como otras veces. Tres victorias consecutivas certifican que la mejor versión del Cádiz ya está aquí. No sólo con intensidad, sino con más argumentos en el juego. La recuperación de José Mari, tras su lesión, ha sido determinante. Pero también la inclusión de fichajes como Villanueva, Lucas y Álex Fernández, que chuparon banquillo en las primeras jornadas.

EL Cádiz volvió a ganar, merecidamente, después de un completo primer tiempo, aunque estuvo a punto de estropearlo en el segundo. Casi les pasa factura la maldita costumbre de encerrarse y jugar a pelotazos, cuando van ganando. Al Cádiz le faltó., una vez más, acierto en ataque para obtener una victoria clara. Bastó un gol de Carrillo, a la media hora, al cabecear un saque de esquina bien lanzado por José Mari, para ganar. Gracias también a la incapacidad del Reus en ataque. Con las dos victorias consecutivas, debe volver la tranquilidad que faltó en muchos minutos del segundo tiempo.