EL turismo cultural es imprescindible para Cádiz. En agosto también se nota. A la provincia acuden miles de turistas, en busca de sol y playas, también de ocio y espectáculos. Pero no basta con eso. A la ciudad de Cádiz (y a otras de la provincia con monumentos) acuden personas que están veraneando en Novo Sancti Petri, Atlanterra,Vistahermosa o Costa Ballena. Personas que buscan algo más. No sólo sol, bares y chiringuitos. Por eso, exposiciones interesantes y de nivel artístico, como la de Traslatio Sedis en la Catedral, colaboran para aumentar las visitas a la ciudad. Sin embargo, la oferta actual es flojita.
EN la costa de Cádiz hay playas que son especialmente peligrosas, por las corrientes y los vientos. También las hay que son tranquilas, sin apenas oleajes fuertes. Comparadas con otras zonas turísticas de España, las playas gaditanas estarían a un nivel general de peligrosidad de la mitad para abajo. Aunque no es lo mismo La Caleta que La Aceitera. En general, y salvo excepciones, hay playas más peligrosas en Galicia y toda la cornisa cantábrica. También es verdad que las playas atlánticas suelen tener más oleaje que las mediterráneas. Visto lo que existe, el caso de Trafalgar es curioso.
UN amigo veraneante me ha preguntado: “¿Es Cádiz un zoológico?”. El hombre está sorprendido por las noticias sobre la fauna local. Aquí se habla de perros y gatos con soltura,con más de 400.000 mascotas empadronadas. Hay colonias de gatos okupas incluso en los depósitos de la Tabacalera, donde se construirá un gran complejo cultural que será la envidia del mundo, así como la Ciudad de la Justicia (si no se vuelven a arrepentir). Allí cabe todo. ¿Por qué no un zoológico? Pues yo mismo se lo voy a responder: porque esta es una ciudad tamistosa con los animales, y no podría permitirse un Zoo como el de Jerez, donde viven en cautividad. También es verdad que en Jerez nunca han considerado maltratados a los caballos que van al Rocío.
EN CÁDIZ lo que mejor funciona es el boca a boca. No lo malinterpreten, me refiero a esos comentarios que circulan entre la gente y que algunos piensan que sólo conocen ellos. Con el boca boca se puede poner de moda un bar, o se lo pueden cargar (hay muchos enemigos de los bares y de los vares). También con el boca boca propagan chismes y curiosidades del Iván o la Vanesa, no siempre verídicos, que arruinan la reputación de algunas criaturitas. Pero, indudablemente, el boca a boca funciona de maravilla para las multas de los radares de Tráfico. Con los bocas a bocas han conseguido acongojar a los conductores.
YA ha terminado el segundo puente de agosto. La semana pasada no ha tenido un puente, sino dos, como Cádiz. Ha servido para confirmar una característica del verano: más visitantes en el centro histórico de la capital gaditana. Lo han reconocido hasta los comerciantes, según dijo Manuel Queiruga, presidente de Cádiz Centro. Han notado el aumento de turistas, especialmente españoles. Han abierto negocios, relacionados con la hostelería y otras actividades. Pero no se reconoce en público algo evidente. En ese auge del centro de Cádiz influye el segundo puente sobre la Bahía. Estos días se ha visto un amplio movimiento de entradas y salidas de vehículos, Para eso era necesario ese nuevo puente, que algunos criticaron como un capricho de Teófila Martínez, con estúpida simpleza.