A los guiris que viven más allá de Dos Hermanas, Alcalá de Guadaíra y Mairena del Aljarafe les resultan raras algunas costumbres de la peculiar idiosincrasia sevillana. Por ejemplo, no entienden que se organice un gran revuelo con las obras públicas al aproximarse la Semana Santa. Y que el corte de unas calles por donde no pueden pasar las cofradías se convierta en cuestión prioritaria para la ciudad. Y que, si las obras no están terminadas antes del Viernes de Dolores, se considere como un fracaso rotundo del Ayuntamiento.

SON pocos los artistas que consiguen pasar a la posteridad. Son pocos los que superan la dificultad de mantener viva la fama después de muertos. Leonardo, Velázquez o Picasso siguen vivos en sus obras, a pesar del tiempo. También lo consiguen algunos escultores e imagineros. Para la imaginería religiosa, importa la calidad artística y la belleza de las imágenes, pero también la unción y la espiritualidad que transmiten y que invitan a rezar. Hay casos llamativos. Juan de Mesa, por ejemplo, no existió para la posteridad hasta que se descubrió la autoría de sus principales obras. Pero bastaría el Señor del Gran Poder para abrirle la gloria.

EN el palacio de las Dueñas se puede visitar la exposición “Cayetana, grande de España”, organizada como homenaje al cumplirse el centenario del nacimiento de la duquesa de Alba. Cayetana ha conseguido algo infrecuente: que la exposición fuera inaugurada por el rey Felipe VI y que apoyen su homenaje Felipe González, un señor del PSOE histórico, que fue presidente del Gobierno español, y Juanma Moreno, un señor del PP más centrado, que es presidente de la Junta de Andalucía. Además del Ayuntamiento de Sevilla. Ese consenso político nos dice mucho en favor de la personalidad de Cayetana de Alba.

EN Sevilla faltan policías para todos los gustos. Para las procesiones ordinarias y extraordinarias, para las redadas ordinarias y extraordinarias, para detener a los chorizos ordinarios y extraordinarios, para los cortes de tráfico ordinarios y extraordinarios, para los temporales ordinarios y extraordinarios, para que no se desmadren las manifestaciones ordinarias y extraordinarias, etcétera. Y lo malo es que afecta a todos los cuerpos y a todas las almas: a la Policía Nacional y la Local, y a la Autonómica, que al parecer también existe. Aunque no es como los mossos catalanes. Yo no entiendo que, si queremos tener lo mismo que en Cataluña, no dispongamos en Andalucía de unos mozos andaluces, que aporten más orden público a esta nuestra comunidad.

LA ciudad de Sevilla y su entorno se pueden considerar como territorio de alto interés militar. Quizás sea la zona más estratégica de España, en estos momentos, para el Ejército. En una distancia cercana están las dos bases militares de EEUU en Andalucía: la de Morón de la Frontera y la de Rota. Esta última pertenece a la provincia de Cádiz, aunque allí veranean miles de sevillanos. Ambas bases, según Pedro Sánchez, no pueden ser utilizadas para operaciones bélicas contra Irán, lo que ha provocado las últimas bravuconadas de Donald Trump. Casi todos preferimos la paz a la guerra. Pero las bases, como todas las instalaciones militares, son una garantía de seguridad y defensa.