DESDE hace medio siglo, la democracia en España favorece un sistema bipartidista. Los presidentes del Gobierno han sido de UCD y PP (por un lado) y del PSOE (por el otro). En general, se solía respetar que gobernara el más votado. No obstante, a veces era necesario pactar. Gracias a lo cual los partidos bisagras se encontraban con la llave del poder. En Andalucía (en general) y en Sevilla (en particular) el principal partido bisagra fue el PSA-PA. Los andalucistas pactaron con el PSOE y el PP, y tuvieron la Alcaldía en dos ocasiones: con Luis Uruñuela y con Alejandro Rojas-Marcos. También ejerció Izquierda Unida como bisagra del PSOE, cuando los necesitó Alfredo Sánchez Monteseirín.
LOS futbolistas acusados de agresiones sexuales y abusos no son curas ni frailes, por lo que reciben diferente trato. A nadie se le ocurre decir que en el fútbol abundan los casos de abusos sexuales (o de pederastia, que a veces se denuncia en categorías infantiles y juveniles), ni que los clubes de fútbol deben indemnizar a las víctimas de esos abusos. Ni se solicita a sus presidentes o entrenadores que pidan perdón, como si ellos tuvieran la culpa en lugar de los presuntos. Ni que el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, se reúna con las víctimas, como León XIV. Pero, sin abundar en las comparaciones odiosas, se debe recordar que en el universo del fútbol también hay casos de abusos y agresiones sexuales. Y que no todas se difunden con la misma consideración.
HA coincidido el 150 aniversario del nacimiento de Aníbal González con los 100 años de la muerte de Antoni Gaudí. Y con la visita del Papa a Barcelona para inaugurar la torre de Jesús en la Sagrada Familia. Es frecuente que se compare a ambos arquitectos, y que se diga que Sevilla no le ha concedido a Aníbal González la misma consideración que Barcelona le ha otorgado a Antoni Gaudí. Coexistieron en el tiempo, y bebieron en las fuentes del regionalismo andaluz y catalán. Cada cual con su estilo. A veces se percibe un desconocimiento o rencor con Gaudí, que hoy es una mina de millones para el turismo de Barcelona, pero que vivió sus últimos años como un mendigo y murió pobre.
BASTARÍA con comparar el número de nazarenos que salieron en la Semana Santa de Sevilla este año con los de 2025 para llegar a una conclusión: es posible que el crecimiento esté tocando techo. Y que empiece a bajar en los próximos años. Al menos, en algunas cofradías. Los que piden análisis serios y fiables de la Semana Santa podrían hacerlos ellos mismos, porque tienen los elementos. El conteo de nazarenos, que realizaron los delegados de Penitencia y ha publicado el Consejo de Hermandades, es un material objetivo para analizar la verdad de la Semana Santa. Incluso para terminar con las leyendas urbanas que algunos se inventan.
SEVILLA, junto a Toledo y Granada, es de las pocas ciudades españolas en las que se sigue celebrando la procesión del Corpus Christi en jueves. No voy a entrar en comparaciones catetas sobre cuál es la procesión de Corpus más espléndida de España, ni cuál es la mejor Custodia. Sevilla tiene sus argumentos. Toledo los suyos. Y punto. Pero este año el foco será dirigido a la celebración del Corpus en Madrid, el próximo domingo día 7 de junio, que estará presidida por el papa León XIV junto a la Cibeles, con una misa que se espera multitudinaria.