VIVIR en el centro de Sevilla no está de moda. A nuestras autoridades, empezando por el alcalde, José Luis Sanz, les agradaría una repoblación del centro, o eso dicen. No sería una repoblación como en los tiempos de San Fernando, cuando vinieron los asturianos, los leoneses, o los castellanos viejos desde otras tierras. Se supone que sería una repoblación de los que se han ido a vivir a Dos Hermanas, Alcalá de Guadaíra, el Aljarafe en general, a las periferias, o a los aledaños de la ciudad histórica. También es cierto que algunos de los que se mudaron lo hicieron para mejorar, y están a gusto donde viven, y que no volverían tan sencillamente.
AL abordar el problema de la vivienda, que ha desembocado en unas elecciones generales a su medida, deberíamos tener en cuenta las circunstancias. Lo siento, no todo el mundo puede ser como la pareja de Montse Mínguez, que al parecer tiene dos sociedades en Panamá, además de 30 pisos en España. Ella misma, siendo portavoz del PSOE, tiene tres pisitos, según se ha publicado. La gente reticente no entiende la diferencia entre la teoría del marxismo y la realidad del capitalismo. Se puede ser halcón y paloma, o quizás periquito y buitre. Pero yo no me refiero hoy a los grandes tenedores, sino a las segundas residencias, que no es lo mismo.
ALGUNOS pitonisos ilustres han augurado que Óscar Puente podría ser el futuro relevo de Pedro Sánchez como líder del PSOE. Ya sé que suena a inocentada, pero se ha dicho en serio. Si el todavía presidente pierde las elecciones generales y cambia de vivienda, es improbable que siga como líder de la oposición. Por si acaso, Óscar Puente sigue acumulando méritos. Su trayectoria como influencer en las redes sociales es excelente. Dicen que es uno de los grandes ideólogos de la izquierda, así está la izquierda. Y como ministro de Transportes ya lo ven: lo último han sido más de dos horas y media de retraso en algún AVE entre Madrid y Sevilla, y un vagón incendiado en el AVE_de Zaragoza aprovechando el puente del Pilar Significa que en un coche llegarías antes que en el AVE. A pesar de que el estado de las carreteras es penoso. En la autopista AP-4 de Sevilla a Cádiz vemos baches dignos de los peores caminos etíopes.
HASTA el alcalde de Sevilla, José Luis Sanz, ha reconocido que el Tranvibús de Sevilla Este y Torreblanca es un parche, y que la verdadera solución es el Metro. Al no estar construida la línea 2 se les ha ocurrido poner ese parche, que no ha salido gratis, sino que ha obligado a unas obras, con su gasto correspondiente y sus molestias inherentes. Y con un resultado final discutible. El Tranvibús tarda menos que los autobuses de antes, pero el tráfico está peor.
TODAVÍA recuerdo cuando se decía que las elecciones eran una fiesta de la democracia. La próxima convocatoria electoral está agitando a los peores monstruos de cada partido. Quieren mantener la crispación como motor de movilización para los suyos. En ese fango hay un maestro indiscutible: Pedro Sánchez. Desde que el sanchismo llegó al poder, con sus aliados sumados, podemitas, separatistas y de extrema izquierda en general, han propagado la idea de que son fascistas y de ultraderecha todos los que no están a su favor. Con lo cual han metido a más de media España en ese saco. En la campaña electoral nos podemos temer lo peor. Para empezar ya es sarcástico que el principal causante de la crisis de la vivienda, que es Pedro Sánchez, se presente como la solución, cuando él ha agravado el problema.