PASARON los Reyes Magos, terminaron los cultos del Gran Poder, abrimos un nuevo almanaque. Se nos fue un año más, que cada cual recordará según sus vivencias. Las mías en 2025 fueron estupendas. Y, sin embargo, la vida sigue, con el inexorable transcurrir de los días de enero, que han comenzado fríos y lluviosos, como de otros tiempos. Cada mañana miles de personas se levantan con la incógnita de un nuevo día. Las primeras horas en Sevilla transcurren con una cierta soledad en las calles, con la aurora despeinando sombras, con los comercios cerrados (aquí abren más tarde que en los demás países europeos), con una sensación de que los sueños tardan en convertirse en vida real. Y, al mirar hacia el horizonte, pensamos que esos fríos de enero se irán disipando para desembocar en una nueva Cuaresma.

QUERIDO rey Baltasar: Esta carta no te la ha escrito nadie, ni yo tampoco. Es una carta apócrifa y anónima. Sin cartero real. La gente está diciendo que el rey Baltasar, en Sevilla, según se ha visto en las fotos del Ateneo, tiene toda la cara de Juanma Moreno. Que se parece, quiero decir. Sin entrar en matices sobre si el rostro es duro o blando, como el turrón. La gente dice que Juanma Moreno le ha pedido a Baltasar una mayoría absoluta del PP en las elecciones de junio, pero que se debe portar muy bien, porque los de Vox vienen pisando fuerte y no le regalarán nada. Una duda que tengo: ¿si Juanma le pide algo a Baltasar sería prevaricación?

LA Esperanza es sentir la llamada de un ángel y escuchar un mensaje que no entiendes, pero lo crees, y lo guardas en el corazón. La Esperanza es imaginar un milagro dentro de ti misma y confiar en que se cumpla. La Esperanza es recorrer Belén, un pueblo que no es el tuyo, para realizar un trámite burocrático, y buscar posada como una peregrina que se ha quedado perdida en medio del invierno. La Esperanza es que nadie te aloje y refugiarte con el hombre que te acompaña en un portal vacío, como una mujer sin techo en el frío de una madrugada improvisada. La Esperanza es dar a luz sin nadie que te ayude, mirando al cielo para pedir misericordia, pues ese Hijo va a ser tan tuyo como suyo.

JUANMA Moreno Bonilla nació en Barcelona, hace 55 años, pero se le considera malagueño. No obstante, esa referencia del lugar donde vino al mundo le condiciona. El pasado fin de semana volvió a Cataluña para presentar su libro, Manual de convivencia, y para asistir a la misa que presidió el arzobispo de Sevilla, José Ángel Saiz Meneses, con motivo de la peregrinación de la Hermandad de Montserrat, que llevó su Virgen al santuario catalán ante la Moreneta.

VER a la Virgen sevillana de Montserrat, con la montaña catalana de Montserrat al fondo, nos aporta la verdadera dimensión de lo que es una procesión extraordinaria. Y ver a la Virgen sevillana en un pequeño paso de palio (cedido por la Hermandad de Monte-Sión) en el santuario, debajo de la Virgen negra de universal devoción, nos lleva a las esencias de la fraternidad católica. Montserrat significa en catalán monte serrado (con s) y es como una montaña mágica, que aparece de pronto en medio del paisaje catalán. Pero Montserrat no debe ser un monte cerrado (con c) Y eso es lo que se ha visto en esta peregrinación para el recuerdo, que aprobaron los hermanos y han plasmado en una feliz realidad el hermano mayor, Juan Antonio Coto, y su Junta de Gobierno.