HOY serán oficialmente aprobados los horarios e itinerarios de la Semana Santa de 2026 en el Cabildo de Toma de Horas. Cada año es más difícil establecerlos, sin que haya cofradías que se consideren perjudicadas. El aumento de nazarenos y la rigidez de los horarios, así como algunas obras públicas, convierten la necesidad en virtud, a pesar de los pesares. En estos días cuaresmales, con el ayuno y la abstinencia, la proliferación de pescaítos y almuerzos de hermandad, la degustación de torrijas, las tertulias y otros eventos varios, la inteligencia no es artificial, pero se desmadra, y se oyen propuestas, algunas curiosas. Cito algunas de las últimas que me han comentado:

LA semana pasada escribí del sentimiento y las devociones. Pero no todo es puro y limpio. Las redes sociales están condicionando la vida de las hermandades. Para bien y para mal. Para bien porque han permitido mejorar la comunicación con los hermanos y con las personas interesadas en general. Para mal porque individuos que no entienden la singularidad de las hermandades se dedican a interferir en la vida interna. Y no sólo en los procesos electorales. Además de que también intervienen personas (algunos son hermanos) sin educación, o simplemente mentirosos con propósitos reprobables.

LA Semana Santa de Sevilla (y la religiosidad popular, en general) no se puede entender sin el sentimiento. La secularización de la sociedad europea, la pérdida de creyentes religiosos, viene derivada de la falta del sentimiento que lleva a la devoción. Y ese es uno de los motivos por el que muchos jóvenes se están acercando a las cofradías: porque buscan la verdad, en un mundo que está lleno de envidias, mentiras e hipocresías. Es lamentable que aún se cuestione el folklore de la Semana Santa. Sin entender que el problema no está en eso. El problema llega cuando nos quedamos sólo con el folklore y no hay un sentimiento religioso. Cuando falta la devoción, sólo queda el espectáculo.

EL Vía Crucis de las cofradías de Sevilla cumplirá 50 años mañana lunes, con el traslado del Cristo de la Buena Muerte, de la Hermandad de la Hiniesta, a la Catedral. Curiosamente, es una herencia de los años de la Transición, cuando las hermandades también tuvieron una apertura que después las llevaría a la masificación. El primero salió en 1976, con el Cristo de las Misericordias, de la Hermandad de Santa Cruz. Resulta significativo que aquel año sólo salían a las calles sevillanas en vía crucis los crucificados de Santa Cruz y la Hiniesta, como ha recordado Rafael Jiménez Sampedro, en un reportaje publicado en el Boletín de las Cofradías de Sevilla. Es decir, la primera nombrada y la que ha tardado 50 años en ser designada. Ambas fueron las pioneras. Hoy lo raro no es la hermandad que sale, sino la que no sale por la feligresía con su imagen de Cristo, en Vía Crucis, durante la Cuaresma.

HEMOS llegado al 15 de agosto en plena ola de calor. En España, en general, y en Sevilla, muy en particular, agosto es el mes vacacional por excelencia, cuando se paralizan gran parte de las actividades laborales y profesionales. Pero, en Sevilla, agosto es también el mes de la Virgen. No es sólo un día. Aunque esta mañana se vive la fiesta grande mariana, los cultos en su honor se alargan durante la mayor parte del mes. Y este año hay que destacar especialmente el heroísmo devocional de los fieles que han acudido cada día a la novena, a una hora en que los termómetros estaban en el entorno de los 40 grados.