AL Papa suelen visitarlo en el Vaticano los obispos. También recibe a los jefes de Estado y a Yolanda Díaz si lo solicita. Pero es más raro que lo visiten los alcaldes de pueblos. Por eso, la visita del alcalde de Grazalema, Carlos Javier García, y de la alcaldesa de Ronda, María de la Paz Fernández, no ha sido especial, sino que formó parte de las audiencias generales de los miércoles y se celebró brevemente en la plaza de San Pedro. Mas no por ello ha tenido menos carácter simbólico, son muchos los aspectos destacables y ejemplares de ese encuentro.
Esta visita la hicieron el alcalde Grazalema y la alcaldesa de Ronda unidos por la amistad y la solidaridad, fomentada entre ambos municipios tras las inundaciones de este año. Y el motivo fue agradecer las palabras de aliento a Grazalema que pronunció el Papa León XIV en el rezo del Ángelus del 8 de febrero, cuando los vecinos de Grazalema ya habían pasado por el abandono temporal de su pueblo y estaban acogidos en Ronda. Fue un gesto bonito. El alcalde había invitado al Papa a visitar Grazalema. Pero, como no está contemplada esa posibilidad en el viaje que hará en junio a España, ya que el Papa de Roma no puede ir a Grazalema, el alcalde de Grazalema ha ido a Roma a ver al Papa.
El alcalde de Grazalema es del PSOE y la alcaldesa de Ronda es del PP. Que un alcalde del PSOE y una alcaldesa del PP vayan juntos a algo, y hayan establecido esa relación solidaria entre ambos municipios, se puede considerar casi milagroso en este país tan confrontado. Y es una demostración palpable de que el enfrentamiento es ficticio, provocado con fines electoralistas, pero ajeno al sentir de los pueblos y sus vecinos.
El alcalde de Grazalema le regaló al Papa una manta bordada con su nombre, lo que es positivo para la promoción de esa tradicional industria local. La alcaldesa de Ronda optó por el lado más espiritual, y le regaló un cuadro del beato Diego de Cádiz orando ante la Virgen de la Paz, que es la patrona de Ronda. Entregarle un cuadro del beato Diego de Cádiz al Papa es otro detalle extraordinario. A ver si lo hacen santo por fin. Y se observa lo de siempre con este beato: mientras en Cádiz algunos lo insultan y lo consideran un facha, en otros lugares de Andalucía se le venera y se le quiere como un santo.
Y, en relación con la Virgen de la Paz, recuerden que León XIV habla de la paz cada vez que puede. Está presente desde su primer mensaje. Por eso es loable que haya alcaldes que trabajen por la paz, en vez de perder el tiempo en guerras.
José Joaquín León
AL Papa suelen visitarlo en el Vaticano los obispos. También recibe a los jefes de Estado y a Yolanda Díaz si lo solicita. Pero es más raro que lo visiten los alcaldes de pueblos. Por eso, la visita del alcalde de Grazalema, Carlos Javier García, y de la alcaldesa de Ronda, María de la Paz Fernández, no ha sido especial, sino que formó parte de las audiencias generales de los miércoles y se celebró brevemente en la plaza de San Pedro. Mas no por ello ha tenido menos carácter simbólico, son muchos los aspectos destacables y ejemplares de ese encuentro.
Esta visita la hicieron el alcalde Grazalema y la alcaldesa de Ronda unidos por la amistad y la solidaridad, fomentada entre ambos municipios tras las inundaciones de este año. Y el motivo fue agradecer las palabras de aliento a Grazalema que pronunció el Papa León XIV en el rezo del Ángelus del 8 de febrero, cuando los vecinos de Grazalema ya habían pasado por el abandono temporal de su pueblo y estaban acogidos en Ronda. Fue un gesto bonito. El alcalde había invitado al Papa a visitar Grazalema. Pero, como no está contemplada esa posibilidad en el viaje que hará en junio a España, ya que el Papa de Roma no puede ir a Grazalema, el alcalde de Grazalema ha ido a Roma a ver al Papa.
El alcalde de Grazalema es del PSOE y la alcaldesa de Ronda es del PP. Que un alcalde del PSOE y una alcaldesa del PP vayan juntos a algo, y hayan establecido esa relación solidaria entre ambos municipios, se puede considerar casi milagroso en este país tan confrontado. Y es una demostración palpable de que el enfrentamiento es ficticio, provocado con fines electoralistas, pero ajeno al sentir de los pueblos y sus vecinos.
El alcalde de Grazalema le regaló al Papa una manta bordada con su nombre, lo que es positivo para la promoción de esa tradicional industria local. La alcaldesa de Ronda optó por el lado más espiritual, y le regaló un cuadro del beato Diego de Cádiz orando ante la Virgen de la Paz, que es la patrona de Ronda. Entregarle un cuadro del beato Diego de Cádiz al Papa es otro detalle extraordinario. A ver si lo hacen santo por fin. Y se observa lo de siempre con este beato: mientras en Cádiz algunos lo insultan y lo consideran un facha, en otros lugares de Andalucía se le venera y se le quiere como un santo.
Y, en relación con la Virgen de la Paz, recuerden que León XIV habla de la paz cada vez que puede. Está presente desde su primer mensaje. Por eso es loable que haya alcaldes que trabajen por la paz, en vez de perder el tiempo en guerras.
