SOMOS muy éticos, solidarios y estupendos cuando vemos los problemas desde lejos. ¿Y cuando nos afectan de lleno? Un amigo me preguntó: ¿qué crees que dirían los gaditanos si el Gobierno acuerda que el crucero Hondius vaya al puerto de Cádiz con 140 personas que no presentan síntomas del hantavirus, pero podrían estar incubándolo? ¿Y qué dirían los partidos andaluces, en plena campaña, que podría quedar condicionada por esa decisión, ya que tanto hablan de la sanidad pública? Es muy fácil juzgar a los canarios y decir que son insolidarios. Olvidando que en Cabo Verde y en Marruecos no les han autorizado para trasladar tres enfermos a Ámsterdam.
Tranquilos, estoy planteando algo que no ocurrirá. Los pasajeros del Hondius no estaban entre los 10.000 cruceristas que hicieron escala ayer en el puerto de Cádiz. ¿Un crucero? Pues sí, resulta que el Hondius es un crucero, y de lujo. No es para “clases medias y trabajadoras”, como dicen los partidos en la campaña andaluza. Eso nos lleva a una de las tribulaciones de este asunto. No son inmigrantes en pateras, sino turistas en un crucero de capricho.
El PSOE ha dicho que hay que atender a los turistas por motivos éticos y humanitarios. Por eso, trasladan el barco a Canarias. ¿Pedro viajaría a Cádiz a recibirlos, en plena campaña andaluza? Sería una ruina para María Jesús Montero. ¿Y qué diría ella? Se supone que lo mismo que Pedro. Los de Por Andalucía, de Maíllo, se supone que apoyarían a Sumar, que tiene a la ministra de Sanidad, Mónica García, luciéndose en la faena, tras haber indignado a miles de médicos españoles. Y los de Adelante Andalucía, con José Ignacio García, también tendrían un dilema, pues ellos no son “malas personas” como la vil derecha, pero se trata de un crucero privado de ricos.
El PP cogobierna en Canarias con Clavijo, y se supone que no estaría por la labor. Aunque Teófila ha llenado el puerto de Cádiz de cruceros, y este año batirá un récord con 378 escalas. En cuanto a Vox, hasta una ministra sanchista ha recordado que en el crucero viajaban 14 españoles. Atenderlos es ¡una prioridad nacional! Y el Gobierno ha decidido que los extranjeros sean repatriados a sus propios países, digan lo que digan el Papa y los obispos.
¡Horror! Para colmo, ha reaparecido el doctor Fernando Simón. Y asegura que el riesgo de que el hantavirus se convierta en pandemia es “muy difícil”. Eso es inquietante. Las alarmas ya se han encendido. Y la guinda del pastel: el juicio de las mascarillas, con Ábalos y Koldo. ¿Vuelven las mascarillas más carillas? ¡Viva la sanidad pública!
José Joaquín León
