CERRARON el mercado de fichajes de verano, a la vez que las rebajas. El Cádiz CF se dedicó a comprar mantas. Ahora hay que esperar hasta las semanas fantásticas, los días de oro y las ofertas límites del mercado de invierno. Las adquisiciones y las ventas del Cádiz merecerían un análisis más psiquiátrico que deportivo. Celades, el nuevo entrenador, aspira a jugar como el Barcelona. En Almería adelantó a la defensa. Adiós al cerrojo de don Álvaro. Y les marcaron tres goles, casi sin querer, en el primer tiempo. Aquí hemos pasado de Locos por el Balón, cuando llegaron Manuel Vizcaíno y Quique Pina, a estar locos sin el balón. Y con el trajecito de Septién en la tienda de la calle Compañía, y con las acciones de Nomadar para arruinarse en la bolsa de Nueva York.
En general, se puede decir que las operaciones del Cádiz se han basado en echar a todos los de la pasada Liga. Sólo se han quedado algunos, a los que también han intentado echar. Se han ido varios futbolistas cedidos a otros clubes, así que volverán el año que viene, para que los vuelvan e echar, pues si no los quieren este año se supone que el siguiente tampoco. Y han venido 17 futbolistas, varios cedidos, o con cesiones camufladas, lo que significa que el año que viene se irán, y habrá que fichar a otros 17 jugadores.
A algunos de los que ficharon para esta temporada ya los querían echar antes de empezar la Liga. Gracioso es el caso de los pivotes o medios centros. Ficharon a tres (Damián, Zárate y Jandro) y se quedaron dos (Kouamé y Joaquín). Pero, en los últimos días, largaron a los dos que se quedaban, y ficharon a otros dos nuevos (Moueffek y Doué), para que corriera alguien, porque los tres que ficharon primero corren aún menos que los que se habían ido. A eso se llama planificar la plantilla.
Con los delanteros, lo mismo. Querían echarlos a todos. Incluso a De la Rosa, autor de un gol al Leganés que evitó el descenso del Cádiz la pasada temporada. Y, en la defensa, Celades empezó con tres chavales de la cantera, y ya ha quitado a los tres; y fichó a un central (Manu Fernández) que debutó como lateral izquierdo, y el tercer lateral derecho que han fichado (Gocho) dicen que vale para extremo. Será para eso, porque como lateral casi convierte en Balón de Oro al Cipenga del Almería.
De aquí puede salir cualquier cosa. Eso sí, falta que se adapten, son nuevos. Paciencia. No lo eches todavía. Sólo falta preguntar a Trump (sus oficinas están en Nueva York) si quiere invertir en Nomadar. Locuras mayores se han visto. Y no se olviden de los trajes del presidente, para hacer la competencia a los de Eutimio en la calle Compañía
José Joaquín León
