NO tengo tiempo, ni simpatía, para montar un romancero o una murga callejera en el Carnaval de 2027. Pero si lo tuviera, podríamos denominarla ‘Emporio del Sobre’. Así se haría un juego de palabras (de difícil comprensión lectora) con esa celebración, que evoca el pasado más esplendoroso de Cádiz, ahora que no estamos pen el mejor momento. Y con el Cádiz CF de Celades acongojando. Pero mirando hacia atrás, sin ira, encontramos motivos para estar alegres y orgullosos: los fenicios, los romanos, los comerciantes que se forraron en América, los que aprobaron la primera Constitución de España… Este año le toca al Emporio del Orbe, que tiene aspectos positivos y distraídos. Hasta van a abrir las cuevas de María Moco.

Fray Gerónimo de la Concepción escribió una célebre obra, Emporio de el Orbe, Cádiz ilustrada (sic), cuyo título se le ha copiado. Fue publicado en 1690, casi un siglo después del asalto angloholandés que arrasó la ciudad en 1596. Es anterior al traslado de la Casa de la Contratación de Sevilla a Cádiz, que se hizo en 1717, y cuyo Tricentenario se conmemoró en 2017, aunque con menos boato y lucimiento que el Bicentenario de la Constitución en 2012. Aquí, siempre que hay una efeméride, se conmemora, mejor o peor, y se organiza un mercadillo, que no falte.

Fray Gerónimo de la Concepción era un fraile carmelita. Nació en Cádiz en 1642, y murió en Córdoba en 1698. Para entendernos, sería cono el fray Ismael Bengoechea (OCD) de su tiempo, aunque publicó menos, ya que solo le imprimieron Emporio de el Orbe, Cádiz ilustrada. Según me dice la inteligencia artificial, tras consulta en el teléfono móvil, asimismo escribió un catálogo inconcluso sobre los arzobispos de Sevilla, y cinco discursos sobre la primacía y otros datos históricos de la Catedral de Sevilla. Es decir, que fray Gerónimo era gaditano, y defendió el emporio del orbe y tal, pero se sevillanizó, como tantos de nosotros.

El Emporio del Sobre al que hoy me refiero no tiene nada que ver con fray Gerónimo, ni los ilustrados de Cádiz. Ese emporio del sobre es lo que hay con José Luis Ábalos, con Santos Cerdán, con José Luis Rodríguez Zapatero, y con algunos familiares y amigos del entorno monclovita, unos presuntos y otros con sentencia, como la del paso que sale de la Merced. Pero sin Poncio de Ceuta, que sigue a lo suyo, con la palangana para lavarse la mano que se ha quemado, tras ponerla al fuego.

El Emporio del Sobre se merece otro evento, con mercadillo, exposiciones de joyas y visitas a sus cuevas y tugurios, donde se reunían, y figurantes para acompañar a tantos artistas sobrecogedores.

José Joaquín León