NO somos protestantes, pero lo parece. En esta ciudad hay una tendencia general a las protestas. Nos pasamos los años protestando porque el Castillo de San Sebastián no sirve para nada, que el Gobierno lo tiene inutilizado, como propietario que es (pero no es fondo buitre), y que la ciudadanía no puede disfrutarlo. Se abrió para unas visitas, pero sin un proyecto. Y ahora, cuando el Ayuntamiento por fin lo va a tener, aunque sea cedido (como media plantilla del Cádiz), la gente se pregunta: ¿y qué van a hacer allí? Según lo que dijo el concejal José Manuel Cossi en el Diario, van a hacer de todo, pero todavía no se ha concretado nada. Se debe recordar que el Ayuntamiento de Cádiz ya administra otro castillo, el de Santa Catalina, así como diversas fortificaciones. Según se dijo, deberían ser Patrimonio de la Humanidad, como otras de América que se construyeron a su imagen y semejanza.

Pero el problema no es el Patrimonio de la Humanidad, en el que Cádiz sigue sin tener nada, excepto el bla, bla, bla. El problema es que el castillo es costoso de mantener, es como un islote dentro de la isla gaditana. Pero tengamos una mijita de memoria histórica. No hace falta irse a 90 años de distancia, hasta 1936. En este mismo siglo XXI, en el que nos encontramos y seguiremos (si la inteligencia artificial no lo impide), hay buenos ejemplos para el uso del Castillo de San Sebastián.

El laboratorio del Mar de la Universidad de Cádiz ha tenido y debe tener dependencias en ese castillo. Lugar estupendo para investigar y para exposiciones de temática marina. En los años previos al Bicentenario de la Constitución de 1812, el castillo fue rehabilitado. Acogió Conciertos para la Libertad, con cantantes famosos, entre ellos Joan Manuel Serrat, David Bisbal, Manuel Carrasco, Pablo Alborán, Pasión Vega, Vanesa Martín y muchos más. Entre el Castillo de San Sebastián y el Teatro Pemán se puede organizar un festival estupendo.

En ese castillo, además del faro, hay unas casamatas que acogieron exposiciones de artistas, algunos relevantes. Debería ser un elemento esencial para las visitas turísticas. No se debe despotricar tanto contra el turismo, que le da de comer a parte de los gaditanos. A pesar de los pisos turísticos (cuyos propietarios no todos son fondos buitres, sino que algunos son gaditanos como tú). En el Castillo de San Sebastián hay otro aliciente. ¿Cuántas ciudades de España disponen de algo así?

Está bien que abran una cafetería o bar, pero estaría mal que se convierta en un complejo de hostelería. El Castillo de San Sebastián debe tener un valor diferencial. Ser un aliciente para Cádiz.

José Joaquín León