TRAS el terrible accidente de Urda (Toledo), se ha recrudecido la polémica ferroviaria en Andalucía, España y la Humanidad. Dos accidentes de AVE en poco más de nueve meses, con 115 muertos. ¡Y ahí sigue el tío! Y peor es su jefe, que quiere seguir cuatro años más. Cádiz es una provincia pionera y avanzada en la polémica, pues lleva muchos años sufriendo marginaciones. Mayores en los últimos tiempos, con el todavía ministro de Transportes, Óscar Puente. En su origen, las miserias ferroviarias gaditanas vienen de antiguo, del siglo XIX, cuando se descartó la construcción del tren que enlazaría la Bahía de Cádiz con la Bahía de Algeciras.
Podríamos recordar otras polémicas históricas, como la supresión del tren que circulaba desde El Puerto de Santa María hasta Sanlúcar de Barrameda, eliminado por su “baja rentabilidad”. Dejó incomunicada a la Costa Noroeste por ferrocarril. Debieron enlazarlo con Sevilla desde Jerez, y así se hubieran ahorrado algunos atascos en la autopista AP-4. En la provincia suele faltar visión de futuro.
No obstante, la polémica del tren en Cádiz se ha centrado en la Alta Velocidad. Ni está ni se la espera. Aunque el sistema ERTMS, que no se ha instalado aún entre Madrid y Sevilla, sí lo está entre Sevilla y Cádiz. De poco sirve, porque el AVE a Cádiz es inviable e imposible. Por diversos motivos, entre ellos que un AVE no puede parar en Jerez de la Frontera, El Puerto de Santa María, San Fernando y Cádiz, como si fuera un tren de Cercanías. En ese tramo no se puede circular a ritmo de AVE si hay cuatro paradas. Se han dedicado a dar coba. Con el camelo de que no circula un tren AVE de Alta Velocidad, pero sí hay Velocidad Alta, gracias al Alvia. Sin embargo, el Alvia es heredero del antiguo Talgo, la velocidad alta del siglo XX.
Es una pena que Cádiz no pueda aprovechar el soterramiento de la vía del tren (una gran obra, esa sí) para disfrutar de un ferrocarril moderno. Ni siquiera se aprovecha el servicio de Cercanías. Y aunque hay cinco estaciones, suficientes para que funcionen como un Metro (Cortadura, Estadio, Segunda Aguada, San Severiano y Cádiz término), es imposible, porque no circulan trenes suficientes para eso y las estaciones secundarias no funcionan como debieran, solo para algunos servicios.
Cádiz está en la Segunda División ferroviaria, y con muy pocas posibilidades de ascenso a la máxima categoría. A día de hoy es una utopía. No se sabe hasta cuando quedará incomunicada por tren con Madrid, como el resto de la línea andaluza. El AVE de Andalucía ha muerto el miércoles 28 de octubre. Descanse en paz. ¿Quién lo resucitará?
José Joaquín León
