SE ha cumplido el objetivo: llegar al día de los Reyes Magos sin confinamiento. En Cádiz, como en toda Andalucía, hubiera sido muy duro, porque es una fiesta de profundo arraigo popular. Y aunque Melchor, Gaspar y Baltasar han tenido menos cartas y menos trabajo (por las ausencias de esos que en tiempos de Franco llamaban emigrantes, esos gaditanos que no han venido este año desde otras comunidades y otros países), en general los niños y gran parte de los mayores ya tienen hoy sus regalos. La producción del carbón ha caído en picado en España, es políticamente incorrecta, y eso hace que dirigentes que han contribuido al desastre, como Salvador Illa, incluso reciben regalitos chulos.

LA gente deportiva y con humor negro dice que 2020 será recordado como el Año del Bicho, porque le han dado a Cristiano Ronaldo el premio al mejor jugador del siglo XXI, en la gala Globe Soccer Awards. A CR7 algunos ocurrentes informadores de Madrid le pusieron como apodo El Bicho, cuando era el niño bonito de Florentino Pérez. No se sabía entonces que, pocos años después, El Bicho sería un coronavirus, llamado SARS-Cov-2, al que la gente denomina el Covid 19, o la Covid 19, que es el nombre de la pandemia que ha causado. El Ministerio de Igualdad, que encabeza Irene Montero, aún no se ha pronunciado sobre si es femenino o masculino. Siendo un bicho malo debería ser masculino.

EL Gordo de Navidad ya no es lo que era. En realidad, por culpa de la pandemia y del Gobierno, ya casi nada es lo que era. Ahora el Gordo se juega a puerta cerrada, como los partidos del Cádiz. Si el fútbol es un deporte al que juegan 11 y casi siempre ganan los alemanes, el Gordo ahora es un premio que se reparte por España, aunque siempre toca en la administración madrileña de Doña Manolita y en Cataluña. A la provincia de Cádiz antes no llegaba, pero ya resulta agraciada, y no sólo con quintos premios. La gente decía ayer: ha tocado el primero en El Puerto de Santa María. Bueno, resultó que era un solo décimo del 72.897. Así da alegría, pero no es como en Reus (Tarragona), donde vendieron 60 series y repartieron 240 millones. Igual que en Punta Umbría (Huelva). Este año el Gordo ha llegado a Andalucía (la comunidad más poblada, como nos recuerda Juanma Moreno) y ha tocado otro buen pico en Granada.

EN esta pandemia los partidos políticos han perdido prestigio y credibilidad, por su demagogia y populismo. Pongo un ejemplo reciente, como se podría incluir otros. El PSOE gaditano, por medio de su portavoz, Mara Rodríguez, pidió al Ayuntamiento gobernado por Kichi que permitan que las terrazas puedan quedarse montadas desde las 18 a los 20 horas (cuando debían cerrar según las normas de la Junta, gobernada por PP y Ciudadanos), y lo justificaba porque “parece que las medidas de la Junta de Andalucía están especialmente encaminadas en castigar al sector hostelero”. No hará falta, porque ayer la Junta se enterneció y permitirá abrir “a las cafeterías”, aunque mantiene la prohibición de vender bebidas alcohólicas en ese horario.

LA iglesia del Carmen, de Cádiz, se construyó en el siglo XVIII, tras la llegada de los carmelitas descalzos. Las obras culminaron en 1762. Hasta 1964 no fue nombrada parroquia por el Obispado, entonces con Antonio Añoveros al frente. Quiere decir que transcurrieron más de dos siglos hasta ser erigida como parroquia; pero sí era un convento, lo más importante en su caso. Llegaron a residir allí más de 30 frailes carmelitas, y hasta fecha reciente no menos de cinco. Eso es preferible a tener una parroquia con un solo fraile residente en San Fernando. Por muy buena voluntad que ponga, como es el caso. El problema no es que la iglesia del Carmen deje de ser una parroquia, sino su futuro. Y, además, la división del barrio del Mentidero, que es troceado y repartido entre San Antonio y el Santo Ángel (Castrense).