HOY será reelegido José María González Santos, popularmente conocido como Kichi, para la Alcaldía de Cádiz. Permanecerá en el cargo durante cuatro años más, si no ocurre algo raro que no se intuye en el horizonte. Dispondrá de una mayoría que es casi absoluta, pero no del todo. Una mayoría más que suficiente para gobernar. Su equipo de concejales ha mejorado en cantidad y, al parecer, en calidad, aunque es una suposición y deberán acreditarlo. Es decir, viene con el sambenito colgado de una mala gestión (o, por mejor decir, de una gestión sin resultados e invisible, excepto en el carril bici), y con el aval de que su buen rollo personal le ha abierto puertas y le ha aportado votos.
EN el Diario publican noticias de Cádiz que parecen inocentadas. Por culpa de otros periódicos, que las demonizaron, ya no se incluyen el 28 de diciembre, sino que las encontramos durante todo el año. Lo peor es que son noticias verídicas. Por ejemplo, una inocentada que es de las mejores de los últimos tiempos: “El Trofeo Carranza se disputará entre equipos femeninos”. Según la información de Jesús Jaques, van a contratar a cuatro equipos femeninos y será gestionado por una promotora. El Ayuntamiento y el Cádiz CF están de acuerdo en semejante birria, que es una forma muy cutre de liquidar el Trofeo. Con todos los respetos por el fútbol femenino, no es lo mismo. Basta con ver un partido de cada género para entenderlo. Si se querían cargar el Trofeo, hay formas más honestas de hacerlo.
EL control de las palomas es imprescindible. Señoras y señores animalistas, no exageren, que Cádiz no es como Auschwitz o Treblinka para las aves. Además, tenemos un alcalde podemita, que en este caso es una ventaja. Mira tú por dónde, José Vicente, hoy voy a escribir bien del alcalde, que ha tenido lo que hay que tener para dar luz verde a la recogida de palomas. Por fin… Si Teófila, en sus tiempos de alcaldesa, hubiera ordenado una redada de palomas, la hubieran comparado con Hitler, como mínimo. Pero Kichi es de Podemos (o era, no lo tengo claro), y nadie lo va a comparar con Stalin por retirar a unas cuantas palomas de las plazas gaditanas. Se las llevarán a un palomar ecológico y no las van a soltar en Siberia.
NUNCA sabremos lo que hubiera sucedido en Cádiz si Ciudadanos hubiera mantenido a Juan Manuel Pérez Dorao como número 1 y a María Fernández-Trujillo como número 2 de su lista. Probablemente, hubiera ocurrido lo mismo, o algo parecido, en el sentido de que Kichi hubiera ganado con 13 concejales. O puede que con alguno menos, por los restos, y porque quizá no se hubiera abstenido un sector del centro derecha gaditano. En todo caso fue un error, un inmenso error de Ciudadanos, que ha frustrado su progresión en Cádiz, y ha metido en la política de trincheras a un profesional cualificado, como es Domingo Villero, para ejercer un papel de secundario.
EN estos días de pactos municipales, apenas oímos peticiones de una segunda vuelta en los ayuntamientos. Será por el final de la segunda vuelta que ha protagonizado el Cádiz CF, que ha desmoralizado a la afición. Hace cuatro años, antes de que tomara posesión Kichi como alcalde del cambio, el PP insistía en este asunto. Pedían un cambio, pero en la ley electoral. En ese escenario hipotético, los gaditanos hubieran escogido directamente entre Teófila Martínez y José María González, liberando al PSOE y a Fran González de tan funesta responsabilidad. Cuatro años después seguimos como cuatro años antes, aunque con Kichi fortalecido, y sin voces discrepantes que pidan cambios en el sistema para que los ciudadanos elijan directamente a sus alcaldes o alcaldesas.