LOS gurús del PSOE están haciendo cuentas para ver cuándo es el mejor momento (o el menos malo) para que su jefe don Pedro convoque las elecciones generales. Si por su gusto fuera, no las convocaría nunca. Pero tiene fecha de caducidad en el verano de 2027; y, en el peor de los casos, le queda poco más de un año. Mientras hacen cuentas, estamos asistiendo a una ceremonia de la confusión. Pues cada vez que se vota en unas elecciones autonómicas, las analizan como si fueran encuestas para toda España, o incluso para Andalucía. Y en todas las autonomías no votan igual.
Extremadura y Aragón sí dan pistas. Puede haber resultados semejantes a los del conjunto de España, aunque con matices. Quizá la más similar sea la de Aragón. Más que los resultados exactos, la enseñanza que dejan es la tendencia. Y hubo dos claramente definidas: el crecimiento de Vox, aunque ni en Extremadura ni en Aragón pasó del 20% de los votos y se quedó lejos del PP. Y, sobre todo, el ridículo del PSOE, que en ambos casos bajó y obtuvo sus peores resultados en esas comunidades.
Hoy se vota en las de Castilla y León. Allí ha gobernado el PP desde hace 38 años, pero no siempre ha sido el más votado. Los resultados no son extrapolables totalmente, porque hay singularidades locales. Es probable que al PSOE le vaya menos mal. Por la guerra y porque su candidato, Carlos Martínez, es mejor que Pilar Alegría. En las últimas elecciones de Castilla y León, en 2022, el PP obtuvo 31 escaños, el PSOE alcanzó 28 y Vox llegó a 13 (con un 17,6% de los votos). El PSOE fue el más votado en cuatro provincias (León, Palencia, Burgos y Valladolid) y el PP en otras cuatro (Salamanca, Ávila, Segovia y Zamora); y en Soria ganó el grupo local Soria Ya. El popular Alfonso Fernández Mañueco necesitó el apoyo de Vox. En 2019, ya había necesitado un pacto con Ciudadanos, que tenia 12 escaños, pues el PP consiguió 29, pero el más votado fue el PSOE con 35 escaños.
Hay grandes diferencias entre las autonomías. Si hoy se votase en Cataluña, País Vasco, Galicia, Madrid y Andalucía, los resultados serían distintos entre sí. Será en esos territorios, y en la Comunidad Valenciana, donde se decidirá el próximo Gobierno de España.
En Andalucía, también hay singularidades. Los resultados serán diferentes a los de otras comunidades. Por eso, generalizar desde lo particular puede llevar a sorpresas y equivocaciones.
José Joaquín León
