POR primera vez en los últimos años, Andalucía le va a marcar la agenda a Cataluña y a Madrid. Después de lo que ha ocurrido en Castilla y León, le toca el turno de las elecciones a Andalucía. Y es aquí donde se les ha metido el miedo en el cuerpo, viendo lo ocurrido y lo que puede ocurrir en Andalucía. Se había especulado con la posibilidad de que Pedro Sánchez, aprovechando las elecciones andaluzas, pidiera a Salvador Illa que las adelante al mismo día en Cataluña, e incluso que se atreviera a convocar elecciones generales en toda España. Pero nada de eso ocurrirá. Sólo se votará en Andalucía.
¿Y por qué? Porque el “No a la guerra”, que es su principal argumento electoral, le ha funcionado a Pedro Sánchez menos de lo que están diciendo. Ha servido para que el PP pueda frenar a Vox en Castilla y León, donde los trumpistas tenían la expectativa de superar el 20% de los votos. En Andalucía, Juanma Moreno tiene ahora unos vientos más favorables. Si acierta en la campaña, es probable que consiga una amplia mayoría y no dependa de Vox.
La mejoría de dos escaños del PSOE en Castilla y León también merece un análisis serio. Lo han conseguido gracias a Carlos Martínez, un candidato que no era un sanchista acérrimo, como Pilar Alegría. Incluso estuvo García-Page en su campaña. Y, por cierto, uno de los dos escaños de la mejoría lo obtuvo en Soria, de donde fue alcalde.
Así que organizar un superdomingo del sanchismo rampante no es una buena idea para el PSOE. Presentar el mismo día a María Jesús Montero en Andalucía, a Salvador Illa en Cataluña y a Pedro Sánchez en toda España era poner el foco en el sanchismo puro y duro. Y, además, con el riesgo de que el “No a la guerra” desinfle a Vox. Mientras que la izquierda desunida sigue de capa caída, con amagos de mentirijillas. Aunque aquí no serán extraparlamentarios.
Se mascaba la tragedia. En Cataluña iban a ganar, pero sin una mayoría clara. En España podían perder. En Andalucía ya se verá lo que pasa. Las elecciones andaluzas se supone que serán el 14 de junio. O quizás el 21 de junio. Las fechas tampoco serán irrelevantes. Pueden coincidir con el regreso triunfal de Puigdemont de su exilio, si se lo permite el TC. Y, además, el Papa León XIV estará en España del 6 al 12 de junio.
¡Adiós, superdomingo español! ¡Hola, superdomingo andaluz! Llega el turno de que los andaluces tengan la palabra.
José Joaquín León
