CREÍMOS que el progreso del ser humano consistía en que no hubiera guerras, pero ya lo ven. Ha sido interesante que unos astronautas vean la cara oculta de la Luna. Por suerte, allí no vive ninguna civilización a la que exterminar en una noche. Donald Trump y Benjamín Netanyahu se han desquiciado. Y a nuestro presidente, Pedro Sánchez, que ha intentado aprovecharse y pasar por ser el líder más pacifista del mundo, se le ha visto el plumero. Pedro no lanza bombas, ni aumenta el gasto en defensa, pero ha descubierto las ventajas de la guerra diplomática. Y así ataca a Trump, Netanyahu, la extrema derecha y lo que se le ocurre.
La pésima imagen mundial de Trump es aún mayor en Europa. Se ha dedicado a insultar a sus aliados. Ya está perjudicando a Vox y otros amigos carcas que le defendieron. Y eso ha propiciado un error de cálculo de Pedro Sánchez. Trump empezó entrando al trapo con bravura, fijándose en él. Pero después lo ha ninguneado y lo ha devuelto a la insignificancia. Así que ahora se está enzarzando con Netanyahu y viaja a China. Con malas perspectivas para Pedro Sánchez. Otros líderes europeos están molestos con su actitud, que se debe a un electoralismo desesperado.
La última encuesta del CIS en Andalucía resulta significativa. Entrevistaron a 6.016 personas, que es el triple o el doble de los sondeos que circulan. Y entre las conclusiones está que la gestión del Gobierno de Pedro Sánchez es considerada “mala o muy mala” por la mitad de los andaluces (49,6%), mientras que sólo el 23,3% la consideran “buena o muy buena”. Por el contrario la gestión de Juanma Moreno en la Junta de Andalucía es considerada “buena o muy buena” por el 40,2% y tan sólo el 25,8% la valora como “mala o muy mala”.
Aparte del significado que puede tener para las elecciones andaluzas, sorprende que ya hasta el CIS reconozca que el sanchismo está en horas bajas. El “No a la guerra” no le ha servido para remontar el vuelo. Los datos de las encuestas en Andalucía pueden ser diferentes a los de otras comunidades, pero no olviden la importancia del voto andaluz en unas elecciones generales. Si esa tendencia se mantuviera, para Pedro Sánchez sería casi imposible la reelección como presidente del Gobierno.
La gente está harta de quienes matan en las guerras, y también de quien busca enfrentamientos políticos (internos y externos) sólo para su beneficio.
José Joaquín León
