LA Real Academia Española dedica mucho tiempo y recursos a establecer la pureza ortodoxa de la Lengua. Por ejemplo, hubo una gran polémica para decidir si solo se debía acentuar, o no. Por una tilde, los señores académicos montaron un gran guirigay y aún hay discusiones que llegaron a México, aunque la señora Sheinbaum Pardo, en este asunto, no se ha pronunciado todavía, ni Pedro Sánchez tampoco. No obstante, en esta campaña electoral andaluza hay otro problema lingüístico que nos debería preocupar. Y es la denominación más acertada para el actual presidente de la Junta de Andalucía. Parece tres personas distintas y es un solo hombre.

Su nombre es Juan Manuel Moreno Bonilla. Pero así solo (sin acento) se le denomina en los foros y eventos oficiales, actos con patrocinio y etiqueta. Sus correligionarios del PP le dicen Juanma, y así aparece en los carteles, estableciendo una confianza coloquial que le hace muy cercano, como si fuera el primo de Zumosol para los suyos.

Los de Vox le dicen también Juanma (quizás por si fuera necesario pactar con él, en caso de no alcanzar la mayoría absoluta), pero le han llamado Moruno, en vez de Moreno. Es una falta de respeto y una incoherencia escandalosa, pues si al final pactasen los de Vox con el PP, ¿cómo va a ser una prioridad nacional que les presida un Moruno?

Y después está la izquierda andaluza, formada por el PSOE, Por Andalucía y Adelante Andalucía, que siempre le llaman Moreno Bonilla. Fíjense que omiten su nombre: ni Juan Manuel, ni Juanma, como los del PP y la gente de confianza. Para Juanma hay desconfianza en la izquierda, que prefiere citarle por los dos apellidos. No solo (sin acento) por Moreno, sino además le añaden el materno de Bonilla. Quizás les parecerá que Bonilla suena chungo. A pesar de que Bonilla, en un pregón, puede rimar con Sevilla, tortilla, silla, taquilla, pandilla, pesadilla, e incluso con maravilla.

Los del PSOE, Por Andalucía y Adelante Andalucía, que le llaman Moreno Bonilla, no le dicen Sánchez Pérez-Castejón al presidente del Gobierno español. A pesar de que don Pedro tiene nombre y dos apellidos. Ni siquiera lo usa Alberto Núñez Feijóo, que le llama señor Sánchez a secas. En cambio, Abascal a veces le llama Sánchez Castejón, como aparece en sus cuentas de redes sociales.

A Moreno Bonilla lo conoce todo el mundo en Andalucía, según las encuestas. Y a Juanma y a Moruno también.

José Joaquín León