FRANCO se sublevó contra el Gobierno republicano en Ceuta, el 18 de julio de 1936. Así comenzó la guerra civil española. Franco tuvo una Guardia Mora, formada por soldados marroquíes, que actuó como su escolta personal en la guerra civil, y no se disolvió oficialmente hasta 1956, cuando Marruecos consiguió la independencia. Franco contó en la guerra civil con la participación y el apoyo de entre 60.000 y 100.000 soldados marroquíes. Curiosamente, son, más o menos, el mismo número de los que invadieron Ceuta a finales de julio.
Con Franco, antes y después, las relaciones de España con la morería han sido complejas. No terminaron con la conquista de Granada en 1492. Entre los siglos XIX y XX, en las guerras de África y el Rif, murieron unos 30.000 soldados españoles. ¿Muchos? Sí, pero son menos de la mitad de los pacifistas que invadieron Ceuta a finales de julio.
Marruecos tiene un plan para conquistar Ceuta y Melilla. También era españolísimo el Sahara. Fue un territorio español hasta 1976, era la provincia número 53. Se suele decir que España abandonó el Sahara en 1976 porque Franco había muerto recientemente. Con la Marcha Verde entró el miedo. Y se lo sirvieron en bandeja a Marruecos.
Ahora la estrategia marroquí guarda similitudes con lo que ocurrió en el Sahara. Se planteará en cuatro fases. La primera ha sido la demostración de que pueden organizar una invasión pacífica cuando les apetezca. La segunda fase es la actual, consiste en sembrar el caos en Ceuta, a consecuencia de la invasión previa, falsamente normalizada. Se han quedado unas 10.000 personas, entre mayores y menores, que han creado un desastre sanitario y humanitario, y dejan en evidencia la inutilidad de las leyes migratorias de España, la cobardía de sus gobernantes y la penuria de sus servicios. La tercera fase será el hartazgo de los ceutíes. Disminuirá la población de origen español, muchos ceutíes emigrarán a la península, pocos españoles querrán trabajar allí, mientras aumentan los africanos. De modo que las proporciones se alteren, y los españoles y los cristianos sean una minoría.
La cuarta fase sería la definitiva: como tendrán el control de la población, sólo faltará pactar con España y Europa un acuerdo de soberanía para legalizar la conquista. A cambio de tranquilidad en la frontera y ventajas económicas.
José Joaquín León
