LA fecha de las elecciones de Andalucía ha sido condicionada por el viaje del Papa. León XIV estará en España del 6 al 12 de junio. Juanma Moreno dudaba. Primero parecía que optaría por el 14 de junio, pero entonces el Papa se iría de las islas Canarias el viernes del cierre de campaña. Y si las ponía el 31 de mayo, faltaría menos de una semana para la llegada del Papa. Distorsionar una campaña, manipulando los mensajes de León XIV, hubiera sido vergonzoso. Pero era un riesgo evidente. Pues aquí de la necesidad se hace virtud.
El programa del viaje del Papa a España es centralista. Estará cuatro días en Madrid, lo que da una idea de cómo funciona el Estado de las Autonomías. En esos días ofrecerá un mensaje en las Cortes, donde todo lo que dijera se hubiera aprovechado en la campaña andaluza. El Papa es contrario a la guerra. No sólo a la de Irán o la de Gaza, sino a todas las guerras, incluso las que no organizan entre Netanyahu y Trump. El Papa es pacifista, pero no sale con pancartas. Después irá dos días a Barcelona, para el centenario de Gaudí y la inauguración de la torre de Jesús en la Sagrada Familia. Y a Montserrat como territorio de devoción popular. Terminará su estancia en Canarias, donde irá a Las Palmas y Santa Cruz de Tenerife. Allí llegan pocos cayucos, sino que van a la isla de Hierro mayormente, y ahora menos, porque les han pagado a los países africanos para que no los dejen salir y los cayucos han bajado un 85%. Pero, en fin, el Papa hablará de nuestros hermanos inmigrantes y eso se aprovecharía. Al final de la campaña, el Papa parecería de Sumar para restar.
¿Y por qué no viene el Papa a Andalucía? Por la campaña de las elecciones, que ya se sabía que podía coincidir con su visita. Eso nadie lo reconoce, pero se intuye. El Papa va a celebrar el Corpus en Madrid el domingo 7 de junio, que es cuando Sevilla lo festeja en Triana, en la Magdalena y en otras 20 parroquias. ¿No hubiera sido más bonito que lo celebrara en Sevilla, en reconocimiento a la piedad popular y el culto eucarístico?
Pues no, en Madrid. De todos modos, la visita del Papa ya no va a coincidir con la campaña de las elecciones andaluzas. Al adelantarlas, Juanma Moreno se ha quitado de encima la manipulación chunga que se veía venir. En eso vamos a salir ganando. Y en otras cuestiones puede que también. Pues el Papa no es un político, ni aspira a ganar el Premio Nobel de la paz haciendo guerras. Tengamos la visita en paz.
José Joaquín León
