EN el periodo entre fiestas, en estos días entre Semana Santa y Feria, abundan las tertulias cofradieras. Ahora en Sevilla hay infinitas tertulias de cofrades, de todas las edades y condiciones. Para la Semana Santa es muy importante que se integre la juventud. Pero también es imprescindible perpetuar la memoria de los mayores. Y para que los nuevos sepan dónde están deberían escuchar a quienes les precedieron. La tertulia decana es la de “El Cirio Apagao”, que el pasado domingo ha cumplido 60 años. Y han editado un folleto o librito sobre la tertulia, titulado Orígenes y breve historia, con datos que ha recopilado Rafael Vázquez Treinta.

“El Cirio Apagao” tiene su origen en el martes 12 de abril de 1966, cuando cuatro jóvenes cofrades de entonces se reunieron en el bar del hotel Niza, de Sevilla, para comentar sus impresiones de la Semana Santa de aquel año. El hotel Niza, que estaba en la calle Reyes Católicos, ya no existe, aunque ahora se encuentra allí el hotel Puerta de Triana. Y de los cuatro fundadores, fallecieron tres: Juan Delgado Alba, Luis Rodríguez-Caso Dosal y Vicente Martín Cartaya. Pero, felizmente, continúa entre nosotros Joaquín Antonio Delgado-Roig Pazos, que además de ser un eminente testigo de aquellos tiempos, es como una enciclopedia ambulante de la Semana Santa para sus muchos amigos.

Pronto se les unieron otros cofrades ilustres. El nombre de la tertulia, “El Cirio Apagao”, fue propuesto por Luis Rodríguez-Caso, como recuerdo del cirio que se apaga a la espera de encenderlo para la Semana Santa del siguiente año. Al principio, en verano, se reunían al aire libre, en la Plaza Nueva, sentados en las sillas metálicas que se alquilaban, y bebiendo agua fresca de un búcaro. Después, durante muchos años, la tertulia se reunió en el bar Casa Manolo, de Triana, que cerró en 2020. Desde finales de 2023 se reúnen en el bar La Hermandad (Donald), de la calle Canalejas, donde han entregado las pastas a los tres últimos pregoneros de la Semana Santa.

Esta costumbre la empezaron en 1974 con Ricardo Mena-Bernal Romero. Y la han mantenido desde entonces. Sólo hubo uno que declinó recibirlas. Las pastas semejan un libro de reglas: orfebrería en un medallón central con dedicatoria y cantoneras, y con un fondo de terciopelo en un color que cambia según la hermandad del pregonero. El fondo de este año era verde y el anterior era negro.

Pero lo más importante de esta tertulia ha sido acoger a buenos cofrades, de pata negra, considerando como tales a los que son expertos, sensatos y ajenos a los disparates.

José Joaquín León