SE celebra mañana la Fiesta del Trabajo. O como se denomine ahora. Esta celebración ha tenido una evolución palpable en el último siglo. En los tiempos de Franco era el día de San José Artesano. Después, cuando llegó el color y la democracia, el 1 de mayo era la gran fiesta de los sindicatos. CCOO y UGT capitalizaban las manifestaciones y los sindicatos extremistas se desmarcaban y salían con algunas decenas de personas. Ahora en Sevilla la gente suele aprovechar el 1 de mayo para ir a la playa.
Es curioso que las reivindicaciones laborales ya no son lo que eran. Y que el paro en Sevilla (y en Andalucía en general) tampoco es un problema tan importante como en los tiempos de Marcelino Camacho y Nicolás Redondo. Hasta 2010 aproximadamente, el terrorismo era el principal problema de los españoles, según todas las encuestas. A los muertos de ETA se les unieron los atentados islamistas de 2004. Sin embargo, en Andalucía, en los últimos 50 años, el principal problema, según las encuestas, era el paro, que duplicaba y casi triplicaba (según provincias) la media española. En la EPA que se publicó el martes, Andalucía tiene un 14, 66% de tasa de paro, la más baja en 19 años, y la media española es del 10, 83%. Aún es más alta, pero es la menor diferencia desde que hay datos. Las distancias se reducen porque se crea más empleo.
Algo está cambiando en Andalucía. Lo que más cambió es que el PSOE perdió la Junta en 2018, después de casi 40 años en el poder. Y en los años 20 del siglo XXI, el paro ha dejado de ser el principal problema de los sevillanos y los andaluces. Según la última encuesta del CIS y otras encuestas de medios, ahora el principal problema andaluz es la sanidad, según el 40% aproximadamente de los consultados, seguido por la vivienda. El paro aparece en tercer lugar. Esta lista no es como la de Los 40 principales, pero aporta munición. Así como María Jesús solo habla de la sanidad porque le conviene, Juanma no aprovecha en igual medida el dato del empleo, que es positivo. Hay un cambio de opinión sobre el paro que coincide con sus años como presidente de la Junta.
Los estados de ánimo condicionan. La opinión pública es influenciable. Y en el ranking de los problemas también se notan las modas. Por cierto, la inmigración no aparece en Andalucía entre los tres primeros; ni antes, ni ahora.
José Joaquín León
