LA tasa turística debe ser una prioridad sevillana. Eso lo ve hasta uno que se haya quedado medio ciego en el último eclipse. Oponerse a la tasa turística en Sevilla (y defender la prioridad nacional) es una incoherencia que perjudica a los nacionales de Sevilla. Ya que la tasa turística debe servir para alivio de las arcas municipales. Y, si consideramos que los turistas utilizan los servicios de la ciudad pagados por los sevillanos, y así les generan más gastos, pues entonces no se debe crear un agravio comparativo. La tasa se paga en ciudades con turismo de calidad, no solo de caridad.
A Sevilla vinieron casi dos millones de turistas en el primer semestre de 2026. En el total del año pueden ser casi cuatro millones de visitantes. El Ayuntamiento tendría casi cuatro millones de euros más para gastar, si cobrase sólo un euro a cada turista. Y así se puede multiplicar por el número de euros. Por ejemplo, si les cobran cuatro euros, serían 16 millones. Si les cobran cinco euros, serían 20 millones, etcétera.
Es lógico que José Luis Sanz, como alcalde, quiera ingresar esos euros, que se ahorrarían los sevillanos y servirían para mejorar los servicios. Yo no entiendo que Vox tenga tan alteradas sus prioridades, según para lo que sean. Al vicepresidente Manuel Gavira le han entregado la consejería de Turismo a cambio de dos votos útiles en el Parlamento de Andalucía. Por sostener a Juanma pasaron por caja, como Puigdemont por sostener a Sánchez. Y pretenden imponer ideas tan discutibles como rechazar la tasa del turismo, que se cobra en grandes ciudades de Europa.
En Roma de Italia, por ejemplo, se cobra la tasa, que varía entre 3 y 10 euros por noche, según la calidad del alojamiento. Sevilla pasa por ser la Roma andaluza. Tenemos los armaos, que son mejores que los suyos. Allí se trasladó el Cachorro y salió en procesión por el Coliseo. Y se pagó la tasa, y la gente ni se enteró. Y si alguien deja de venir a Sevilla por la tasa es que es un tieso. O sea, peor todavía para lo prioritario.
No se puede ser consejero de Turismo sin enterarse de cómo está el mundo. En París se puede pagar hasta 15 euros de tasa turística. Y recargos por el transporte. No te regalan un bonobús. No es necesario ser más ingenuos que en otros países, mientras hacen propaganda política de prioridad nacional. La prioridad del sevillano también existe.
José Joaquín León
