CUANDO entra una Junta Superior del Consejo de Hermandades y Cofradías de Sevilla se miran con lupa sus primeros nombramientos. Este año la Semana Santa llegará pronto, mejor así, menos se espera. El Domingo de Ramos será el 21 de marzo de 2027. Y eso ha llevado a adelantar las fechas de los nombramientos y publicarlos casi a la vez: el miércoles y el viernes de la semana pasada. Proximidad que estaría bien mantener en próximos años, pues así los que se dedican a criticar a los cartelistas y pregoneros lo pueden hacer por partida doble, y repartir las puñalaítas para que toquen a menos.
El cartelista y el pregonero de 2027 marcan el inicio de la gestión de José Roda como presidente. Es obvio que ha ido a lo seguro. Ir a lo seguro es lógico, pues quedar de estupendo, para buscarle los tres pies al gato del cartel o el pregón, nada más empezar, sería una insensatez. Han elegido a Jorge Gallego, un pintor de garantías, y a Enrique Barrero, al que no han designado por ser profesor de Derecho Mercantil, sino porque es un poeta místico y un cofrade cabal.
Nacido en 1980, Jorge Gallego todavía es considerado por algunos un pintor joven. En pintura se denomina joven a los menores de 60 años. No obstante, tiene una experiencia más que acreditada. En su trayectoria, ha destacado como paisajista, pero no con paisajes de postal, sino con lo oculto que el ojo no ve. Durante un tiempo, pasó por ser un pintor dudoso para el cartel, porque no ha cultivado la pintura cofradiera de virgencitas y cristitos (que quizás sea un subgénero), sino la pintura propiamente dicha. Las dudas para el cartelismo se despejaron totalmente en la pasada Cuaresma, con su excelente portada para el programa de El Llamador de Canal Sur Radio. Otra vez ese programa se ha anticipado al cartel, como pasó con Antoine Cas, que sin embargo ya estaba en las quinielas anteriores y es un especialista.
También aparecía en las quinielas de pregoneros Enrique Barrero. En la rumorología se cuenta que estuvo cerca en otra ocasión. Pues sí, Enrique es profesor de Derecho Mercantil en la Universidad de Sevilla, y se ha roto la saga de periodistas de los últimos tres años. Es un pregonero acreditado, que destaca en su calidad para esa poesía que se denomina mística, y que no es de rimar Sevilla con mantilla, sino más profunda, sin resultar esotérica. Es buen cofrade, buena persona. Es hijo de otro Enrique Barrero, al que se recuerda en el Ateneo y en Pasión, y que no fue pregonero de la Semana Santa, pero pudo serlo. El Pregón de 2027 no será ad experimentum. Eso es un indicio de que el Consejo no quería rarezas, ni inventar lo que ya está inventado.
José Joaquín León
