ALGUNOS pitonisos ilustres han augurado que Óscar Puente podría ser el futuro relevo de Pedro Sánchez como líder del PSOE. Ya sé que suena a inocentada, pero se ha dicho en serio. Si el todavía presidente pierde las elecciones generales y cambia de vivienda, es improbable que siga como líder de la oposición. Por si acaso, Óscar Puente sigue acumulando méritos. Su trayectoria como influencer en las redes sociales es excelente. Dicen que es uno de los grandes ideólogos de la izquierda, así está la izquierda. Y como ministro de Transportes ya lo ven: lo último han sido más de dos horas y media de retraso en algún AVE entre Madrid y Sevilla, y un vagón incendiado en el AVE_de Zaragoza aprovechando el puente del Pilar Significa que en un coche llegarías antes que en el AVE. A pesar de que el estado de las carreteras es penoso. En la autopista AP-4 de Sevilla a Cádiz vemos baches dignos de los peores caminos etíopes.

¿Y por dónde presentar a los ministros impresentables en las próximas elecciones generales? Yo les sugiero que a Óscar Puente lo presenten por Sevilla. Chulerías más grandes se han visto. Si presentaran a don Óscar por Sevilla podrían bendecir en las urnas ese incomparable palmarés sevillano que atesora: el AVE retrasado, el aeropuerto del que pasa olímpicamente, los trenes de Cercanías que parecen de la posguerra, los puentes donde alguno se pasó mordiendo y otros retrasando, esa SE-40 que verán los nietos de los nietos que ahora querían colar en el censo. En fin, un currículum de gran categoría.

En Valladolid, su tierra de origen, donde fue alcalde, ya lo conocen, y en casi toda España también. Algunas informaciones insinuaban que Óscar Puente se presentaría por Alicante, donde también llega ya el AVE. Pero hay más ministros en la cuerda floja de la impresentabilidad. Pongamos por caso Fernando Grande-Marlaska, el ministro de Interior más reprobado de la historia de España, que se presentaba por la provincia de Cádiz, pero ya no puede porque allí está lo del narcotráfico, lo que dijo de la vecina Ceuta, los guardias civiles y todo aquello. Han pensado en el ministro Albares, que pasa por ser el que arregló el problema de Gibraltar. Sin embargo, en la Roca se sigue blanqueando; y Albares ha tenido algo que ver también en Ceuta, donde ha justificado hasta lo más injustificable.

Por Sevilla se presentaba María Jesús Montero, pero no puede, está en otros servicios de la patria progresista. Y ahí tienen otro agujero para tapar. ¡Ánimo! Ya falta menos para que presenten a los menos impresentables.

José Joaquín León