A pesar de los esfuerzos de Juanma Moreno por darle presencia a la voz de Andalucía, la política española se sigue gestando entre Madrid y Cataluña. Después de las elecciones europeas, los analistas políticos madrileños y catalanes destacaron que el triunfo rotundo del PP en Madrid había sido minimizado por la amplia victoria del PSOE en Cataluña, Y no se valoró que el PP fue el más votado en España gracias a que había vuelto a ganar en Andalucía. Así se confirma el ninguneo de esta nuestra comunidad, que no afecta sólo a lo político, sino también a la singularidad que se ve venir, a la hora del reparto de la financiación.

LOS tranvías de ahora no son como los de antes. Los de antes tenían buena prensa y selecta literatura. Como lo demuestra el tranvía a la Malvarrosa, de Manuel Vicent. En un artículo que publicó Luis Sánchez-Moliní el jueves pasado (era de temática taurina, no tranviaria), recordaba a Vicent como el autor de Tranvía a la Malvarrosa. Vicent ha escrito mucho y bien, pero ese tranvía se le ha quedado como un símbolo. En Sevilla tuvo literatura cofradiera el tranvía que arrolló al paso de la Virgen de la O, en 1943, en la trianera calle San Jorge. A resultas del cual adquirió legendaria fama el capataz Salvador Dorado, conocido como El Penitente, aunque en origen era El Paytente. Pero nos estamos desviando de la parada. El nuevo tranvía de moda es el de Nervión, que es un tranvía interruptus.

EL verano ha comenzado y han aumentado los desplazamientos entre las provincias de Sevilla y Cádiz. Aparte de ser las dos partes del mundo que glosó Fernando Villalón (y que popularizó Antonio Burgos), son dos provincias con una gran relación e intereses en común. En verano, los sevillanos disfrutan de playas cercanas en la costa andaluza, y miles de vehículos se desplazan a las gaditanas. Playas que visitan con frecuencia en estos meses, porque disponen de muchas segundas residencias. En resumen, entre Sevilla y Cádiz, y entre Cádiz y Sevilla, la autopista funciona como una vía metropolitana. Viven casi dos millones de personas en un radio de unos 100 kilómetros.

EN Andalucía no somos tontos, a pesar del informe PISA; y la financiación singular se entiende claramente. Si Pedro Sánchez le concede una financiación tan singular y discriminatoria a Cataluña, le va a dar ocho años más en la Junta de Andalucía a Juanma Moreno o quien le suceda. Porque el agravio comparativo nunca se perdona, afecta al bolsillo, y es la piedra angular del andalucismo. Ya puede poner Pedro Sánchez al mando de su cortijo andaluz de la calle San Vicente a Juan sin la palma, a la cheerleader María Jesús, o al forofo más sanchista de Dos Hermanas. La tragedia del PSOE estará consumada, sí o sí. Porque cometería, precisamente, lo contrario de lo que encumbró al PSOE.

LA muerte de Javier Mérida ha llenado de tristeza a sus compañeros, en especial a los periodistas deportivos que trabajaron a su lado durante muchos años. En estas páginas de Diario de Sevilla, en las que escribió desde su fundación, se han glosado sus méritos, especialmente en la completa y emotiva necrológica que le dedicaron sus compañeros Jesús Alba y Eduardo Florido, dos periodistas deportivos, como Javier Mérida, que no son sólo eso, sino capaces de mucho más. Y esa capacidad del periodismo deportivo me llevó a pensar en lo injustamente tratado que ha sido a veces, como una especie de subgénero. A pesar de que muchos lectores empiezan el periódico por la información deportiva.