SEVILLA va a ser una ciudad más verde. En otros tiempos se le colgó el sambenito de Sevilla la Roja, pero para el porvenir habrá que renombrarla como Sevilla la Verde. Es la ciudad de la transición ecológica (antes parques y jardines), de las talas o los apeaderos, del vil arboricidio… Y, para que no le falte nada, de la Emergencia Climática, según la ha declarado el Ayuntamiento, en el pleno municipal. Sevilla la Verde sustituye a Sevilla la Roja. En los tiempos republicanos de Sevilla la Roja, que comprendía barrios y collaciones como la Macarena, San Julián, San Luis, la calle Feria y por ahí, quemaron casi todas las iglesias que encontraron a mano y se perdieron muchas imágenes. Con el tiempo hemos pasado de la barbarie a la civilización, y eso que salimos ganando con Sevilla la Verde, que es más papista que el Papa.
EL mismo día de Santiago y cierra España en que Pedro Sánchez perdió la segunda votación, aparecieron los datos de la EPA, y hubo pleno de la Diputación Provincial de Sevilla. La votación de Pedro fue desastrosa. Los datos de la EPA fueron malos, aunque no desastrosos: en un trimestre de creación de empleo (que incluye la Semana Santa y la Feria) sólo se redujo el paro en 500 personas, mientras que el año pasado bajó en 22.100. Sin embargo, en el pleno de la Diputación hubo una buena noticia: los diputados provinciales acordaron una congelación de los sueldos por unanimidad. El presidente, Fernando Rodríguez Villalobos, considera que no están mal pagados. Un diputado provincial se apaña con lo que gana para llegar a fin de mes.
ES es un clásico de la indignación sevillana. Se merecería, por sí mismo, que las fuerzas vivas le creen una plataforma en exclusiva. ¿Por qué no han ampliado todavía el Museo de Bellas Artes? Pudiera ser porque no le han encargado las obras a Norman Foster. A esta celebridad de la arquitectura le han concedido la ampliación del Museo de Bellas Artes de Bilbao, en un proyecto conjunto con el vasco Luis Uriarte. También le habían adjudicado la ampliación del Museo del Prado de Madrid. Sin embargo, no le han asignado las obras para ampliar el Museo de Bellas Artes de Sevilla, que están pendientes desde que Ángeles González-Sinde era ministra de Cultura. Es decir, desde los tiempos de Zapatero. ¿Por qué amplían los principales museos españoles, pero no el de Sevilla? Otro misterio.
EN la política actual, incluso en la local, cuando no saben qué hacer le cargan las culpas a la CE; o sea, a Bruselas. Y lo sueltan así: Bruselas. Como los independentistas catalanes dicen Madrid, o los andaluces que piden algo a la Junta dicen Sevilla. La geografía como excusa. Sin embargo, a Bruselas se le debe reconocer que aporta mucho. Quedó claro en la presentación sevillana de los presupuestos andaluces que realizó la consejera de Cultura, Patricia del Pozo. Una diferencia plausible entre este gobierno andaluz y el anterior es que han reconocido que las nuevas líneas del Metro de Sevilla no las va a pagar el Gobierno central, ni la Junta, ni el Ayuntamiento, sino Bruselas mediante los fondos FEDER.
LA Velá de Santa Ana suele coincidir con algunos de los días más calurosos del año. Es la Fiesta Mayor de Triana (sin olvidarnos del Viernes Santo y del Corpus Chico), y no porque el Ayuntamiento le haya concedido ese rango, sino porque es la ocasión en que se destapan los frascos de las esencias del antiguo arrabal. La Velá mira más hacia el pasado que hacia el futuro, y procura mantener una devota fidelidad a las raíces. En las formas, en los ritos, pero también en su significado social, que pasa por reforzar señas que han caracterizado a los trianeros. Una identidad que se perdió en otros barrios de antiguas collaciones. Una identidad que va más allá de las hermandades, o la nostalgia por los corrales de las Cavas, sino que afecta a las costumbres. A la peculiaridad de lo propio, que es diferente.