ALGUNOS iluminados hay que ver cómo son y qué pocas luces tienen. Los mismos que protestan porque no hay alumbrado extraordinario en el Carnaval de Cádiz son los mismos que se quejan porque no dejan las calles a oscuras en Semana Santa. A eso se llama juego de luces. ¿Dónde se dice que el Carnaval necesite una iluminación extraordinaria, como si fuera un estadio en un partido nocturno? ¿No se pueden contentar con unas luces normalitas? ¿Y no se han enterado de lo cara que está la luz? ¿Y no saben que Kichi arruinó a Eléctrica de Cádiz? Bueno, Kichi no la arruinó, sino los fichajes de Kichi, que tuvo pocas luces fichando.

ESTA es la noche de la gran final del Carnaval, para la que cada aficionado tiene sus favoritos. Pero hoy me voy a referir al ganador seguro de este año, que es Joaquín Quiñones Madera. No en la final, sino en el Pregón del Carnaval, que tendrá mañana a su cargo. Por fin se ha reparado una injusticia. Viendo la nómina de pregoneros del Carnaval era lamentable que Joaquín no estuviera entre ellos. Se usa una doble vara de medir, para alternar a los carnavaleros con los famosos más o menos vinculados a la fiesta y a Cádiz. Pero no hay color entre uno que pregona de oídas y un autor con los méritos de Joaquín Quiñones. Es un reconocimiento más que merecido.

SE les van vivas las mejores. Los de Adelante Cádiz han perdido la ocasión de presentar a Macarena Olona como candidata a la Alcaldía. No se recuerda un caso de conversión carnavalesca como este. Voy a escribir una herejía: es como lo de San Pablo, pero aplicado al Carnaval. Lo explico, para los que no han dado clases de religión: Saulo, que se dedicaba a perseguir cristianos, viajaba en el caballo camino de Damasco, y se cayó del caballo, y recibió un mensaje divino, y a partir de entonces fue más cristiano que nadie, se puso a escribir epístolas y se convirtió en San Pablo. Pues a Macarena Olona le ha pasado lo contrario. Estaba fustigando rojos, herejes y perdidos, era la Juana de Arco de Vox, pero parece que se ha caído del paraíso al patio de butacas del Falla, y ahora es forofa de varias agrupaciones carnavalescas, y hace apología del libertinaje en las redes sociales.

EL primer debate entre los tres principales aspirantes a la Alcaldía de Cádiz fue significativo. Bruno García (PP), David de la Cruz (Adelante) y Óscar Torres (PSOE) debatieron en la taberna Las Banderas sobre el Carnaval. ¿Significa eso que el Carnaval es lo más importante que existe en Cádiz? ¿Es el asunto más prioritario y urgente para esta ciudad trimilenaria? Verán, se podría responder que sí, teniendo en cuenta que el Carnaval es la prioridad para la que se ha solicitado la declaración del Patrimonio Inmaterial de la Humanidad. Posponiendo opciones más materiales, como el conjunto de murallas, castillos y baluartes, en el que se inspiraron en América para otras ya incluidas en la lista de la Unesco; o el Cádiz fenicio y romano; o las dos catedrales. En fin, algunas cositas interesantes que hay. Pero vamos a suponer que ha sido el primer debate por las fechas, que son carnavalescas.

LA tierra de los beduinos gaditanos, oficialmente denominada Extramuros, tiene menos letras carnavalescas y menos literatura que el casco antiguo. Es normal, porque se considera que el Cádiz histórico es el comprendido entre la Puerta de Tierra y lo que queda del Castillo de San Sebastián. Sin embargo, el territorio de los Extramuros también tiene importancia histórica para la ciudad. Y no se puede olvidar que por allí discurrió la Vía Augusta Julia. Hace un siglo, los Extramuros de Cádiz tenían cuatro barrios principales: San Severiano, San José, La Laguna y Puntales. Además de muchos chalés en el entorno de la Avenida y las playas. La destrucción empezó en la posguerra y no ha terminado.