EL Pleno municipal de Cádiz aprobará hoy los nombramientos de cuatro hijos adoptivos, cuatro hijos predilectos y una Medalla de Oro de la ciudad. Así como en otras ocasiones he criticado el sectarismo municipal, sobre todo en la aplicación injusta de la Memoria, esta vez se han comportado como es debido. Reconociendo los méritos de los gaditanos por sus valores, no por sus ideas o sus creencias. Los títulos de hijos predilectos serán para Juana Delgado, Josefa Díaz, Agustín Rubiales y Gabriel Delgado (a título póstumo); los de hijos adoptivos para Carlos Díaz, Teresa Torres, Pilar Moreno y Juan Manzorro (a título póstumo), y la Medalla de Oro de la Ciudad para las Carmelitas, que cumplen 150 años en Cádiz.
DECÍAMOS recientemente que un grupo de intelectuales de esta ciudad, impulsados por la Real Academia de Bellas Artes, han firmado un manifiesto para que terminen las obras del Museo de Cádiz a la mayor brevedad posible. Recuerden que el proyecto se presentó en el siglo pasado, y sigue sin haber noticias al respecto. Hoy quiero añadir que Cádiz es como la madrastra de Blancanieves con los museos, y que los trata mal, y que es una pena, y que no sé a dónde vamos a llegar, probablemente a ningún sitio. Por ello, propongo que Cádiz cuente también con una trilogía de museos que se podrían denominar los Museos de la Gaditanía: del Carnaval, de la Semana Santa y del Cádiz CF. No es utópico, aunque lo parezca.
CON la invasión rusa de Ucrania y la guerra que allí ha montado Putin, parece que a la gente se le ha olvidado la pandemia del Covid 19. Existir aún existe, aunque preocupe menos. Ahora los sufridos contribuyentes, que pagan la luz, el gas y la gasolina a precio de desayuno con diamantes y tienen el supermercado medio desabastecido, están en otros asuntos. Son muchas las personas que han pasado la enfermedad con contagios leves. Eso ha creado una sensación de seguridad, y han subido algo los contagios. Pero sin inquietar. Según los últimos datos, la ola mejora: en los hospitales gaditanos se ha pasado de 93 pacientes por Covid el 3 de marzo a los 69 que había el pasado martes, día 15. Se supone que ahora están llegando los contagios del Carnaval.
DESDE que Kichi fue elegido alcalde por segunda vez, se habla de la posibilidad de presentar una candidatura independiente para las elecciones municipales en Cádiz. No me refiero a listas folklóricas, sino a una candidatura de personas con ideología moderada, desde el centro izquierda al centro derecha; en general, profesionales liberales, que se implicarían temporalmente en la política local con el objetivo de salvar a la ciudad del despropósito en que se encuentra. Se rumorearon nombres, que nunca se han confirmado. Y, aunque en determinados momentos pareció que había personas dispuestas, el tiempo corre. Faltan 14 meses para las elecciones municipales de 2023. Es difícil organizar un proyecto nuevo y fuerte.
LA subida de la factura de la luz en Cádiz está dando mucho que hablar. Todavía nuestro alcalde Kichi no le ha echado las culpas al malvado Putin, como dijo Pedro Sánchez en el Congreso de los Diputados. Y es verdad que Putin tiene una parte de la culpa, no lo vamos a negar, pero también es verdad que el precio de la electricidad estaba subiendo a lo loco desde antes de que el tirano ruso invadiera Ucrania. Entonces la culpa era de las compañías eléctricas, que se enriquecen a costa de la pobre gente, según dijeron. Como se ve, la culpa nunca es del Gobierno de España, que puede adoptar medidas; ni tampoco, en nuestro caso, del Ayuntamiento, que está en el proceso de arruinar a Eléctrica de Cádiz, la operadora gaditana que pronto puede dejar de ser gaditana. Ni gaditana, ni nada, sino dejar de ser, por inviable.