TODOS los alcaldes buscan alguna obra memorable, más allá de la reposición de adoquines. La última gran obra de Cádiz fue el Nuevo Puente, con el que Teófila Martínez esperaba ganar las elecciones de 2015. Pero determinados factores (entre ellos el exceso de publicidad, además del desgaste del PP) la perjudicaron. En el cuatrienio de la nueva política, ya está muy claro que la gran obra de Kichi será el carril bici del Paseo Marítimo, que lo está gestionando Martín Vila y lo pagará la Junta de Andalucía. Pero el alcalde lo anticapitalizará a su favor. La terminación está prevista para mayo de 2019, justo el mes de las elecciones. Así que la Junta no le va a poner un piso ni un chalé a José María González, sino un despacho en San Juan de Dios, si todo le sale bien al alcalde.

QUERIDO Pablo: Como ahora a todo el mundo le ha dado por escribir cartas, yo también. Y si la publico en el Diario me ahorro el sello, no es como los anónimos que me envían de vez en cuando. A mí me parece muy bien que estés indignado, por el chalé, por los presupuestos, por las cuentas de Zaplana, por las cartas sobre la mesa de Kichi, o por lo que sea. Pero no te metas con nuestra Madre, que es la Virgen del Rosario, Patrona de Cádiz, y no tiene nada que ver en este asunto, ni se le ha aparecido al alcalde como si fuera uno de los niños de Fátima, que es como lo estás pintando. Y en este día de María Auxiliadora (que también está coronada canónicamente, como la Patrona) te recuerdo que es una “virgen de madera”, como tú dices, pero es madera tallada y policromada, y está bendecida, y le han rezado varias generaciones, miles de gaditanos y gaditanas, después de que la quemaran dos veces en los años inolvidables: 1931 y 1936.  ¿Para eso no tenéis memoria histórica?

EN la política no sólo importan los amigos, sino también los enemigos. Sucede igual en otras facetas de la vida. Es universalmente conocida aquella dedicatoria de Camilo José Cela en La familia de Pascual Duarte: “Dedico esta edición a mis enemigos, que tanto me han ayudado en mi carrera”. Quien tiene un amigo político tiene un tesoro, pero quien tiene un enemigo puede que tenga dos tesoros (políticos, por supuesto). O no, depende de si es un enemigo bueno o malo. Un ejemplo del buen enemigo es Juan Carlos Monedero, que le hace un gran favor al alcalde de Cádiz, José María González, al criticarlo con argumentos chungos, por lo que insinuó sobre el chalé del querido líder.

LA provincia de Cádiz es como un mundo en miniatura. Se dan los más radicales contrastes, las dualidades más sorprendentes, el ying y el yang de los taoístas aplicados a escala local. Fernando Villalón popularizó que el mundo se divide en dos partes: Sevilla y Cádiz. Se le notó mucho que vivió en Morón y estudió en El Puerto. A escala provincial, se puede afirmar que el mundo también se divide en dos partes: Jerez y Cádiz. Tienen su contraste en el caballo y la caballa, el campo y el mar, lo rural y lo urbano, lo aristocrático y lo popular. Aunque es cierto que los tiempos han evolucionado, y que hoy Cádiz ya no es lo que era, ni Jerez tampoco.

EL turismo de verano en Cádiz es fundamental para la economía de la provincia. Lo recuerdo porque ha costado mucho esfuerzo convertir a las playas de Cádiz en un destino de lujo, con hoteles de cinco y cuatro estrellas, a los que acuden Paula Echevarría y otros famosos. Es un esfuerzo compartido, en el que hemos pasado de una Costa de la Luz de andar por casa, con veraneantes que alquilaban pisos por quincenas, a ser uno de los principales destinos de playa. Sin embargo, sobre eso pulula una amenaza: se está dando la imagen de que las costas de Cádiz son un territorio dominado por las mafias y el crimen organizado. Por eso, erradicar la delincuencia debe ser una prioridad. Y no caer en el sensacionalismo también.