EN Cádiz todo se hace al revés, incluso las leyendas bíblicas. Ahora se ha montado una conspiración de Goliat para acabar con David. Goliat piensa que esta vez no lo van a derrotar con una pedrada, ni con un lapo, por mucho que proteste la hinchada en los plenos. Goliat se sabe fuerte, porque cuenta con 17 concejales frente a los 10 de David. La gran coalición de Goliat para cargarse a David tiene el objetivo de sembrar el pánico entre las filas enemigas del pueblo elegido para asaltar los cielos. Ellos no son israelitas, ni en realidad saben lo que son, pero sí tienen bastante claro que David el reprobado era el listo de la clase, y acabando con él puede acabarse lo que se daba. Aunque realmente ¿qué se daba? Sólo han dado por saco.

CÁDIZ no ha sabido aprovechar los terrenos ganados al mar que dieron origen al barrio de San Carlos. Desde la plaza de España en adelante, todo ha fracasado. Fracasó la propia plaza, que hoy sólo sirve como aparcamiento de zona azul, con un bonito monumento. Fracasó la antigua estación de autobuses de los Comes, a la espera de que se inaugure la nueva. Fracasó todo lo que se ha instalado en la Punta de San Felipe, incluidos los proyectos nonatos, como el del hotel. Fracasó hasta la Velada de los Ángeles, a la que le dieron la puntilla allí. ¿Y saben por qué fracasa todo? Porque el lugar es inhóspito en invierno, y un tostón en verano cuando sopla el viento de levante.

EL pasado fin de semana se conmemoró en Rota el centenario de la Aviación Naval en España. Se celebró al modo de los centenarios: con una salida extraordinaria, en este caso de los aviones, como era lógico. El Rey Felipe VI había presidido el acto oficial, precisamente el viernes pasado, el día que también estuvo en San Fernando. Pero la salida extraordinaria de los aviones, en su centenario, se celebró el sábado en la playa de la Costilla, ante más de 20.000 personas, que acudieron al espectáculo. Entre los asistentes, había aficionados que viajaron desde otras ciudades andaluzas. Fue un gran éxito y salió en los telediarios nacionales.

EL Ayuntamiento de Cádiz parece gafado con los nuevos hoteles. Con casi todos los que quieren abrir en la ciudad, surge un conflicto. Empezamos con el boicot al del Tiempo Libre y seguimos con la intentona del estadio Carranza, dos clásicos de la misión imposible. Pero ahora se plantea un nuevo litigio, con el intento de permutarle a la empresa Zaragoza Urbana su proyecto de Valcárcel con el del Campo de las Balas. Ahí le reconozco la habilidad al concejal de Urbanismo, Martín Vila. Su operación es perfecta, por astuta y práctica. Aunque no lleva razón, yo se la daría, a ver si cuela. En este caso maquiavélico, el fin justifica los medios.

EL Rey Felipe VI presidió ayer actos militares celebrados en San Fernando y Rota. A la capital de la provincia no tuvo ninguna necesidad de acudir, ya que ha perdido casi toda la importancia militar que ejerció en otros tiempos. En el municipio isleño, el Rey presidió la inauguración del Laboratorio de la Hora del Real Instituto y Observatorio de la Armada, mientras que en la Base de Rota asistió a la conmemoración del centenario de la Aviación Naval. Por supuesto que ahora la base de Rota es el principal centro estratégico militar del sur de España. Y que San Fernando, a pesar de los pesares, ha sabido conservar mucho mejor que Cádiz la relevancia militar que históricamente ha tenido, sobre todo con la Armada.