LA nueva Junta de Andalucía ha aterrizado en Cádiz. Ya vieron que el presidente, Juan Manuel Moreno, visitó el miércoles al alcalde, José María González, y a la presidenta de la Diputación, Irene García. También ha tomado posesión la nueva delegada territorial, Ana Mestre. Tanto el presidente como la delegada, ambos del PP, han coincidido en el mismo mensaje, trasladado a una dirigente provincial del PSOE y a un alcalde de Podemos. Se trata de que más allá de la política partidista, con sus discrepancias, estén las instituciones, no por ellas mismas, sino porque deben servir a los gaditanos. Han puesto enfasis en lo básico: lo primero que necesita Cádiz es más empleo. ¿Lo de siempre?

LA visita tenía su morbito, en la víspera de San Valentín. Es la primera vez que un presidente de la Junta de Andalucía militante del PP visita en el Ayuntamiento a un alcalde de Cádiz militante de Podemos. Todavía la buena gente les sigue diciendo Juanma y Kichi, respectivamente, lo cual significa que los cargos no se les han subido a la cabeza. Total, si no sigue Kichi, entraría Juancho; o puede que Fran; o el de Ciudadanos, que quizá sea el otro Juanma, un suponer, porque no se precipitan. Aparte de los nombres, lo importante de estas visitas es la lealtad institucional, que todos se prometen. La Junta y Cádiz siempre han sido cono el perro y el gato, gobierne quien gobierne. Hasta cuando estaba de alcalde Carlos Díaz (y en la Junta ya había socialistas) se decía que sus principales enemigos eran los de su partido.

NO deberían enfadarse en el PP gaditano con La Sexta. Aunque sea un bulo que una parte de los viajeros de sus autobuses a Madrid se colaron con la excusa de Colón, y se fueron a Alcorcón a ver al Cádiz. En realidad, si el partido se hubiera jugado por la tarde, después hubieran ido casi todos, aprovechando el viaje. Pero es verdad que los que iban a Colón en esos autobuses fueron a Colón, con sus banderas, y que los viajeros eran del PP o simpatizantes, pues los conocen y no van colarse ellos mismos infiltrados. Sin embargo, lo que ha pasado con el bulo se entiende perfectamente en Cádiz, porque forma parte de las trolas gaditanas.

SIEMPRE digo que las mejores inocentadas son las que no publican el 28 de diciembre. Esta era de las buenas, de las de gran categoría: “Pedro Sánchez amenaza a los independentistas con convocar elecciones generales el 14 de abril”. Se añade la circunstancia de que este año el 14 de abril es el Domingo de Ramos. Al rato lo desmintieron, según costumbre. Muchas personas pensaban que este hombre se había vuelto loco, y que muestra síntomas preocupantes. Pero tranquilos, que habrá procesiones de la Borriquita en toda España, y la entrada triunfal de las derechas en la Moncloa no será ese día. Tranquilos, porque estamos en un momento gilihistórico de lanzar globos sondas. Sánchez no sabe qué hacer para colar los presupuestos.

AL ver a Fran González, presentando la candidatura del PSOE a la Alcaldía de Cádiz, me ha recordado a la sección Si yo fuera alcalde del Diario del Carnaval. Dicho sea con todo el cariño. ¿A quién se le ocurre presentarlo en estos días? Podría pasar como los de Ciudadanos, que al parecer están esperando a los vía crucis de Cuaresma, o vaya usted a saber. O incluso haberse anticipado, como Juancho Ortiz, que protagonizó la velada del corazón partío en el hotel Atlántico antes de Navidad. Y antes de que nombrasen Hijo Adoptivo a Alejandro Sanz, que después se ha puesto a apoyar a Juan Guaidó en Venezuela, en contra del camarada Maduro. Pero se hablaba de Fran González,  que apareció en la presentación junto a Irene García, presidenta de la Diputación y secretaria provincial, y junto a Adriana Lastra, portavoz del PSOE en el Congreso.