SIEMPRE que vienen las motos por el Mundial de Jerez me acuerdo de Pedro Pacheco. En su larga gestión de alcalde (desde 1979 a 2003) cometió errores e irregularidades, pero dejó Jerez que no la conocía ni la madre que la parió. Un ejemplo, entre otros, es el Circuito. Operación calificada de ruinosa en su momento, a la que ahora se pone como ejemplo de atracción de turismo y de llenazo en los hoteles de Jerez, la Bahía de Cádiz y gran parte de la provincia. No habría motos este fin de semana (dando por saco y formando ruido, pero con sus motoristas) sin Pedro Pacheco. Con los criterios que actúan los ayuntamientos, hoy sería imposible acometer un proyecto como el del Circuito. Aunque eso no evita que algunos alcaldes sigan desfilando por los tribunales.

ORGANIZAR actuaciones carnavalescas en el mes de mayo ya se hacía en los tiempos de José León de Carranza como alcalde y Vicente del Moral como concejal de Fiestas. Ahora el alcalde Kichi hace lo mismo. Aprovechando el día de los trabajadores, montaron una Batalla de Coplas en el Paseo Marítimo con cuatro tablaos. Es decir, unas Fiestas Típicas Gaditanas, populares y en mayo.

Se debe recordar, por aquello de la memoria histórica, que la recuperación fue una concesión del régimen de Franco para dar un poco de alegría a la población gaditana, que estaba conmocionada por la explosión de 1947. Al respecto intermedió el gobernador civil, Carlos María Rodríguez de Valcárcel. No hace al caso recordar la colaboración que tuvieron afamados autores carnavalescos con los dirigentes locales del franquismo para salvar el Carnaval con el control de la censura.

SE suele decir que Cádiz (la provincia y la capital) no es de derechas, pero hay que explicarlo. Para empezar, se debe precisar que la capital es más de izquierda que la provincia; sobre todo que la Bahía, a excepción de Puerto Real, que es más de izquierda que Cádiz. Las características quedaron marcadas desde las primeras elecciones. En 1979 se hizo la primera radiografía. Han pasado 40 años y la vida sigue igual. La gente es más vieja, pero se queja de lo mismo, sobre todo del paro; y no vota lo mismo, pero sí parecido. Kichi es una novedad en Cádiz, aunque relativa. A él se llegó cuando surgieron los indignados, que tenían nombre de comparsa.

LOS resultados de las elecciones generales no son extrapolables a las municipales. Ese es el punto primero de cualquier interpretación al respecto. Sin embargo, dan pistas, claro que sí. Permiten apreciar tendencias. Una de ellas es que puede haber cambio en la Alcaldía de Cádiz. Unidas Podemos (que en las municipales se denominará Adelante Cádiz) van claramente a la baja en la ciudad,  a pesar de la confluencia de Podemos con IU. La mala gestión en el Ayuntamiento no les sale gratis. Están perdiendo votos. En esas condiciones, el PSOE tiene una oportunidad histórica de recuperar la Alcaldía de Cádiz con Fran González. Por su parte, el PP y Ciudadanos no deberían resignarse, lo tienen difícil, pero no imposible.

EL PSOE consiguió ayer un claro triunfo que permitirá a Pedro Sánchez seguir como presidente durante cuatro años, ya que dispone de varias posibilidades para pactar. Incluso puede cambiar de socios en la legislatura. Por la otra parte, el PP cosechó el mayor fracaso de su historia. Pablo Casado se ha quedado con menos de la mitad de los escaños que tuvo Mariano Rajoy en 2016, cuando ya iba a la baja. La culpa de lo uno y de lo otro es de Vox, cuya presencia es significativa, pero no ha servido para nada. Quiero decir para nada que no sea colocar a los diputados de Vox, y para demostrar que en España no hay espacio político útil para tres partidos de centro y derecha.