LOS de Podemos también hacen algunas cosas bien en Cádiz. Por ejemplo, enviaron al concejal Adrián Martínez de Pinillos de viaje a Veracruz (México), donde ha realizado diversas gestiones para la Gran Regata de 2020. Contactos para que participen los buques escuelas de Argentina, Ecuador, Colombia y Venezuela. Precisamente, Venezuela, con el Simón Bolívar, faltaría más. Si bien es verdad que para contar con los de Venezuela hubiera bastado que el alcalde González llamara por teléfono a Maduro, “¿Aló, presidente, al aparato?”, y le pidiera que vinieran. “Con mucho gusto, Kichi”. No van a invitar a una corbeta de Arabia Saudí. Pero sí han invitado a la Argentina de Macri, ese país capitalista arruinado, por el que Pedro Piqueras no le preguntó a Pablo Iglesias en su entrevista para que se luciera.

EN los astilleros de San Fernando y Puerto Real no deben ser ingenuos. Probablemente, van a perder las cinco corbetas de Arabia Saudí, antes o después. Lo normal es que Navantia se quede sin 6.000 empleos para cinco años y sin un contrato de 1.800 millones de euros. Es lo normal porque en Podemos y en Izquierda Unida se han empeñado en eso. No van a parar hasta que lo consigan. Como el Gobierno del PSOE de Pedro Sánchez es un títere en manos de los otros, ya han tragado, y han renunciado a un contrato de armas por el que devolverán 9,2 millones de euros. El acuerdo de las corbetas de Arabia Saudí se consiguió gracias a las gestiones del Gobierno de Rajoy, pero especialmente gracias a las gestiones del rey Felipe VI y su padre Juan Carlos con la Familia Real Saudí. Por eso, y porque simpatizan con Irán, los de Podemos e IU se lo van a cargar.

A pesar de que se acabó lo que se daba en agosto, las costas de Cádiz siguen con mucho ajetreo. Las pateras están imparables y les marcan goles por la escuadra al SIVE del Estrecho todos los días. Se debe reconocer una habilidad muy importante a las mafias que las botan en Marruecos. Los servicios de pateras son ya más variados que los catamaranes de la Bahía. Desde que Pedro Sánchez decreta en la Moncloa (ha dado esa casualidad), las pateras llegan a todas las playas: ayer a Valdelagrana, justo en la confluencia con la playa de Levante y los Toruños, y a la Mangueta, y a Tarifa, y a Trafalgar, y también a los Caños de Meca, y también…

EN las próximas elecciones municipales de mayo de 2019, se supone que estará presente el partido, marea, o lo que sea, denominado Adelante Cádiz. Sería la versión gaditana del grupo formado por Teresa Rodríguez y Antonio Maíllo. Ya  anunciaron que no sólo se presentarían a las elecciones autonómicas con la denominación Adelante Andalucía, sino que también se formaba para las elecciones municipales. En esa confluencia, coalición, o lo que sea, estarán presentes Podemos de Andalucía e Izquierda Unida, básicamente, pero también partidos minoritarios como los ecologistas de Equo y los andalucistas de Izquierda Andaluza y Primavera Andaluza. Suponiendo que estos últimos partidos tengan algunos militantes en Cádiz dispuestos a figurar en esa lista.

EL espectáculo de Ricky Martin en el puerto de Cádiz puso el colofón al verano, le dio la extremaunción al mes de agosto (ya nada será igual), y demostró que no es lo mismo programar un cantante famoso que otro de medio pelo. Ricky Martin abarrotó todos los aparcamientos del casco antiguo de Cádiz en la noche del viernes. Lleno en Canalejas, en San Antonio, en el Campo del Sur, en el Tenis, en Valcárcel, en el Campo de las Balas y dos o tres plazas libres que quedaban en Santa Bárbara. Si hubiera existido el aparcamiento de la plaza de Sevilla, seguro que se llena. Ricky debería ser nombrado presidente de honor de Emasa. No se recuerda nada igual desde el domingo de Carnaval.