CON la renuncia de Teófila Martínez se abre un nuevo escenario municipal en Cádiz. Uno de los motivos principales por los que no se presentará es la fragmentación: ningún partido conseguirá la mayoría absoluta, salvo sorpresas. El PP sabe que con otro candidato tienen más posibilidades de alcanzar un pacto de gobierno con Ciudadanos. En ese sentido, los populares no se pueden equivocar, porque necesitan a alguien con capacidad de negociación, flexibilidad y cierta virginidad política. Pero, si presentan a un desconocido, también se arriesgan. Por otra parte, sin Teófila Martínez en el cartel, está por ver hasta donde llega Ciudadanos. Y en la izquierda también va a influir, tanto en Podemos como en el PSOE.

AL final, la margarita de la decisión sólo tenía una hoja. Teófila Martínez anunció ayer que no encabezará la lista del PP en las elecciones municipales de 2019. Era lo más previsible, lo más coherente, pero sólo había una persona que podía decirlo: ella. Es probable que a Teófila Martínez le hubiera atraído la posibilidad de luchar por reconquistar la Alcaldía de Cádiz. Pero sería muy difícil, casi imposible, que el PP consiga mayoría absoluta dentro de 14 meses. En caso de negociar un acuerdo político con Ciudadanos, o incluso con el PSOE, Teófila se convertiría en un obstáculo insalvable. Y eso lo sabían todos en el PP, incluso ella.

LAS medusas en invierno son como el Carnaval en verano: quedan fuera de temporada. La temporada alta de las medusas siempre fue el mes de agosto. Como los políticos se iban de vacaciones (igual que la gente común), el mundo se quedaba paralizado. En los periódicos sólo se escribía de los espectáculos del verano y la pretemporada del fútbol. Así llegaron los días de gloria de las medusas, que aparecían por las playas y salían en las fotos de portada. Pero en invierno hay otras noticias. Es raro que aparezca en nuestras playas una plaga de carabelas portuguesas el mismo día en que vinieron Manuel Jiménez Barrios y Rosa Aguilar para firmar el acuerdo de la Ciudad de la Justicia con el alcalde de Cádiz, José María González.

SEGÚN hemos leído en el Diario, la Comisión de Nomenclátor del Ayuntamiento de Cádiz ha decidido dedicarle una calle a Teresa Rodríguez. Si bien, para evitar confusiones no deseadas, y para que no haya dudas raras, se denominará Matrona Teresa Rodríguez. Así nadie podrá suponer que el alcalde le ha regalado una calle a su pareja. Por el contrario, se ha atendido una petición del Colegio de Enfermería para dedicar una calle a la matrona del mismo nombre. En justa correspondencia, la calle que le concederán a Micaela de Castro se denominará Cigarrera Micaela de Castro. Ya no quedan cigarreras en activo, y así se destacará la ocupación de esa señora republicana y represaliada.

TRES concejalas de Cádiz dijeron en una rueda de prensa que existe machismo en el ámbito municipal, como en todos, y se quedaron tan panchas. No ha quedado claro en lo que consiste tal machismo del Ayuntamiento, ni por qué Laura Jiménez, Ana Camelo y Eva Tubío, que tienen responsabilidades de gobierno en áreas como Empleo, Mujer y Cultura (entre otras) no han aplicado medidas eficaces contra ese machismo; o no dimiten, si acaso se lo impiden. Por consiguiente, mientras que no demuestren lo contrario, es una afirmación sin base y equívoca. Una alegoría porque sí, sin ton ni son, aprovechando la festividad.