VUELVO al debate sobre las alturas de Cádiz, que es importante. Recientemente, me refería a la necesidad de rehabilitar y salvar las torres miradores y al buen ejemplo de la Torre Tavira, con la Cámara Oscura de Belén González Dorao, así como a la chimenea-adefesio que fue rebajada por la Comisión del Patrimonio. Sin embargo, me parece que en el mundo de las azoteas de Cádiz no están las ideas claras. Aparte de que vamos con alguna década de retraso, como en casi todo. Al azoteísmo hay que ponerlo en valor. Sin permitir los abusos, pero sin poner trabas estúpidas a proyectos interesantes que pueden ser positivos para Cádiz.

LA autovía entre Huelva y Cádiz no será construida. Es una utopía que viene de antiguo, y que reaparece de vez de vez en cuando. Sorprendentemente, cuenta con apoyos en Huelva y con rechazo en Cádiz. Al parecer, les interesa más a los onubenses acercarse al norte de África que a los gaditanos aproximarse a Portugal. La polémica se ha avivado por un desajuste entre dos consejeras del PP. La de Agricultura, Carmen Crespo, dijo que no existe ningún proyecto de autovía y que Doñana es lo primero. Después, la de Fomento, Marifrán Carazo, dijo que Doñana es lo primero, y que se respetará, por supuesto, pero que están trabajando en un estudio para ver si lo incluyen en el plan de Infraestructuras de 2021 a 2027. Siempre que sea viable, claro. Y les anticipo que no lo será.

HA vuelto el mito del nuevo Hospital de Puntales. Es como el mito del eterno retorno, del que escribió Mircea Eliade, esa visión del tiempo que se repite, circular y cíclica, de los estoicos, de Nietzsche y de Borges. En 2005 Manolo Chaves prometió el hospital, en nombre del PSOE. En 2019 lo promete Juanma Moreno, en nombre del PP. A ver si tenemos más suerte y lo cumplen. Según lo publicado, la Junta de Andalucía lo ha incluido en el Plan de Infraestructuras Sanitarias de 2020-2030. Pero, además, el secretario del PP de Cádiz, Andrés Núñez, precisó que tendrá carácter prioritario. Es decir, que va en serio. Claro que no es seguro que el PP esté gobernando en la Junta hasta 2030. Al menos, van a intentarlo, que ya es algo. Y dejarían sin un aparcamiento de solar con jaramagos a Martín Vila.

GRACIAS a Pedro Sánchez volveremos a las urnas en noviembre. Quizás no se han dado cuenta, pero la campaña electoral arranca la noche de Halloween y la pegada de carteles va a coincidir con los disfraces de zombis y todo eso. La campaña seguirá el día de los Tosantos y el de los Difuntos. Entre las visitas a los cementerios, se van a jugar el pellejo algunos políticos. También en Cádiz y su provincia. Pues la gente interpreta que estas elecciones son para los grandes asuntos nacionales, para cobrar las pensiones con una hucha, para subir impuestos a los ricos, y para que arreglen de una puñetera vez el castillo de San Sebastián y las murallitas de Cai. Pero hay más en juego, también aquí.

NO está reconocido el derecho de aparcar. Se podría suponer que el aparcamiento es como la vivienda del coche (o de la moto, ojo, no se olviden de las motos), de manera que le puedes comprar una plaza de garaje; o alquilarla a cubierto (subterráneos), o a descubierto (en superficies, zonas azules y naranjas); o bien, si está libre, ocupar una plaza antes que otro. No obstante, a los que tratan a los automóviles como si fueran apestados, se les debe recordar que pagan impuestos. El Ayuntamiento cobra por los coches de los gaditanos. Y los vehículos no votan, pero sus propietarios sí. Quizá por eso, Juancho Ortiz ha pedido que bajen un 20% el impuesto de Circulación, para compensar. A ver qué dicen los demás…