HE esperado algunos días, para ver si algún partido pide la dimisión de María Romay como concejala de Fiestas de Cádiz. Por curiosidad, más que nada. Si ahora parece obligatorio que los políticos tengan un máster, sería de sentido común que antes de ser elegidos superasen una selectividad previa. Del tipo: “¿En qué continente está Moscú?”. Y si responde “Asiático”, ya se sabe que no da el nivel. Pues podría ocurrir que viaje por razones de su cargo, y ni siquiera sepa dónde está dando una conferencia. Y, además, que promocionar el Carnaval es importantísimo, sobre todo si lo difundes en Moscú, donde no saben cantar Los duros antiguos.

HAN causado sensación las fotos y los videos de los altos cargos del PP andaluz, así como sus líderes provinciales de Sevilla y Cádiz, para pedir la supresión ya (pero que ya mismo) del peaje de la autopista AP-4 entre Sevilla y Cádiz. Estaban Juamna Moreno, Javier Arenas, Antonio Sanz, Virginia Pérez y Teófila Martínez, entre otros y otras. Uno de los motivos por los que el PP y el PSOE se han cargado el bipartidismo es porque a veces tratan al electorado como si fueran bobos y bobas. Además de practicar el populismo, mientras critican el cutrerío de los populistas. Lo mismo pasa con la corrupción: la critican en los otros, pero no la ven en los suyos, y los disculpan hasta que ya no se puede. Si trataran a las personas como seres racionales, quizá les hubiera ido mejor.  O algún día podrían ensayar una gran coalición como en Alemania, donde los electores y los políticos son alemanes.

SE ha hecho “viral”, dicen algunos, como si eso marcara la diferencia entre el éxito y la vulgaridad. ¿Y qué? Las imágenes de la patera en La Barrosa tienen ante todo un valor icónico, se convierten en un símbolo: aquí tenemos una gran burla del sistema. Todo el montaje del control migratorio del SIVE en el Estrecho y las costas de Cádiz queda ridiculizado con episodios como este, vivido el domingo pasado en aguas de Chiclana. El presidente Sánchez y el ministro Grande-Marlaska se siguen luciendo. Sólo hubiera faltado que estuvieran ellos alojados en un hotel del Novo. Podrían haber saludado en los videos caseros que circulan.

ES normal que agosto sea más turístico que julio en Cádiz. Y no es sólo porque julio saliera fresquito, con muchos días de poniente, como decían los hosteleros de Horeca. Es porque esta provincia depende totalmente del turismo nacional en agosto. Los españoles se van de vacaciones en agosto, en un porcentaje abrumador. Hasta la oposición de Pablo Casado y Albert Rivera ha bajado el listón político, después de aquel mes de julio tan ajetreado. Y sin contar a Pablo Iglesias, que por sus circunstancias familiares es un caso especial. Aunque siempre nos quedará Pedro Sánchez, trabajando para exhumar los restos de Franco antes de Navidad. En esta semana, ya las vacaciones van de recogida. Cada cosa y cada cual vuelve a su sitio.

SIGO con el bestiario gaditano. En esta ciudad tan rara, la izquierda protesta por lo mal que viven los gatos y la derecha por lo bien que viven las ratas. Si hicieran un pacto por la ciudad se podría solucionar: los gatos se comerían a las ratas; y todos contentos. De toda la vida, los gatos callejeros se han alimentado por su cuenta, y así han llegado al siglo XXI, formando colonias apestosas por donde se les antojaba, lo mismo en los bloques del Campo del Sur, que en los depósitos donde no hay nada, que en la Zona Franca mismamente. Eran gatos recios, montaraces y vagabundos, no como los finolis de ahora, que necesitan camareros de gatos con autorización municipal.