EN los últimos días ha aumentado el debate sobre el uso de las mascarillas. Hasta la OMS reconoce que es un elemento esencial para frenar la pandemia o minimizar los nuevos brotes y una segunda oleada. En Cataluña, los incumplimientos eran escandalosos. Normal, porque los indepes de Puigdemont y Junqueras los habían acostumbrado a desobedecer, y porque Quim Torra y Ada Colau son dos activistas políticos de pancartas, pero no dos gestores. Como se les ha ido de las manos, han decretado que las mascarillas sean obligatorias, con multas de 100 euros. Les han seguido en Baleares, donde temen quedarse sin sus alemanes, a nada que se contagien. Extremadura, fronteriza con Portugal. Y Andalucía…

LA gente atea se lo pierde, pero siendo capillita aprendes gramática parda y muchos detalles prácticos. Para las elecciones es una maravilla, pues se sabe que dos y dos son tres, o puede que dos y medio. Las elecciones del Eurogrupo que ha perdido Nadia Calviño eran como las elecciones del Consejo de Hermandades y Cofradías. Cuando hay tres candidaturas, ojú; porque siempre gana uno que no se espera. Y en las elecciones de las hermandades, como gana el que consigue más votos, es una simpleza pensar que un tercero en discordia no influye. En el Eurogrupo ha pasado lo mismo que en el Consejo cuando ganó Adolfo Arenas.

ESTAMOS volviendo a los usos y costumbres de la posguerra española, si bien con un toque más moderno, y sin cartillas de racionamiento, aunque con ingreso mínimo vital y más usuarios en los comedores sociales. Es el escudo social, que dice Pablo Iglesias, reconvertido en el nuevo Capitán Trueno. Este verano no tiene nada que ver con los anteriores, de modo que se pretende recuperar una costumbre perdida: veranear en Sevilla. En los últimos años, el sevillano estorbaba en Sevilla durante el verano, ya que acudían personas raras de otros países, acostumbradas al calor, como los asiáticos (principalmente de China, Japón y Corea del Sur), que no se quejaban por los 40 grados y ya venían entrenados. Y se sumaban ingleses y otros extranjeros de la Costa del Sol. Y los cruceros. ¿Os acordáis de los cruceros? Estarán en la oficina de objetos perdidos, con los búcaros, si es que no se ha perdido la oficina telemática.

HOY vuelve el Jueves. Algunos pensarán: como todas las semanas, siempre llega después del miércoles. Pero, naturalmente, se trata del verdadero Jueves de la calle Feria, que volverá a instalarse. El tradicional mercadillo (cuyo origen algunos sitúan en tiempos de San Fernando, o algún siglo por ahí) ha sido de lo último en volver, junto con la calle Hernando Colón cerrada, Santa Cruz vacío y las procesiones, que no han vuelto y sabe Dios cuándo volverán, a ver si da tiempo para la Virgen del Amparo. El Jueves hoy no abre sus puertas, porque no las necesita, sino que vuelven a instalar los puestos, si bien reducidos al 50%, con 68 a la semana.

CON ese candor angelical de lo políticamente correcto, van poniendo señuelos a conveniencia y así despistan. Han reconocido que Sevilla depende del turismo. Y, de vez en cuando, también se asume la importancia del sector aeronáutico, como principal industria. Recuerden que en Sevilla organizaron un Aerospace, en el que participaron 450 empresas de 29 países (¡qué tiempos!), cuando podían acudir a Fibes sin mascarillas. ¿Recuerdan lo que dijo el ministro-astronauta Pedro Duque en cierta sesión? Mejor no repetirlo, por piedad. Se hablaba de que había 130 empresas aeronáuticas andaluzas. No se sabe cuántas sobrevivirán. Si bien es cierto que más del 80% de la facturación depende de Airbus. Por lo que si esta empresa se hundiera, sería para cantar el Réquiem de Mozart.