DESPUÉS del Pregón se acerca lo que esperamos, que es la Semana Santa. Con el deseo de que la borrasca Olivier se vaya a Groenlandia. Y después del Pregón, ¿qué siente el pregonero? Esa es la pregunta que muchas personas me hacen estos días. Hasta que no ha llegado ese momento no sabes lo que vas a sentir. Y lo que siento es que el Pregón ya no es mío, sino que es de todos los que se han identificado con esas palabras, pronunciadas en el Teatro de la Maestranza el domingo, y recogidas en un libro que ya está en las librerías y fue presentado el lunes en la Fundación Cajasol. En resumen, lo más bonito del Pregón, desde el sentimiento del pregonero, es que otras personas lo hagan suyo, cuando te encuentras a alguien por la calle que te dice frases de tu Pregón.
EN ninguna ciudad de España se le presta tanta atención a los bares como en Sevilla. Para bien y para mal. Existe una relación de amor y odio con el sector de la hostelería. A veces los presentan como si fueran ángeles. Y a veces como si fueran demonios. Probablemente, sería más justo si no lo viéramos así. Ni blanco, ni negro. En Sevilla los bares son muy importantes. No sólo para el empleo y los negocios. No sólo para el turismo. También forman parte de la cultura y las costumbres sevillanas. Y, además, hay algunos con siglos de historia, como El Rinconcillo y Casa Morales, que en sí mismos forman parte del patrimonio histórico y artístico de la ciudad.
LAS exposiciones forman parte del paisaje artístico de la Cuaresma sevillana. Siguen la estela que marcaron las cajas de ahorro en los tiempos de la Caja San Fernando y El Monte. Aún se recuerdan aquellas exposiciones en las que Luis Becerra llevó al edificio de la plaza de San Francisco algunos de los tesoros artísticos que perdió la Semana Santa sevillana en el pasado. Esa línea ha sido continuada por la Fundación Cajasol. También es encomiable la aportación del Círculo Mercantil, con sus exposiciones de Círculo de Pasión, que va renovando. Y asimismo colabora Caixabank, que expone una colección de fotografías de José Luis Montero, ganador del premio Jesús Martín Cartaya, en el patio de su oficina de la calle Sierpes. A veces se habla de un Museo de la Semana Santa, que no existe, pero sí que tenemos exposiciones.
CON los aparcamientos pasa lo mismo que con Tablada y el antiguo mercado de la Puerta de la Carne. En el siglo XXI es una asignatura pendiente. Y todos los alcaldes dicen que lo van a resolver, pero ya lo ven. El casco antiguo de Sevilla necesita más aparcamientos públicos rotatorios. Y no basta con decir que se debe disuadir el uso del coche particular y apostar por el transporte público. No hay un transporte público a la altura de las circunstancias. Para eso sería necesario que el Metro llegara a la plaza del Duque, no basta con la Puerta Jerez. El casco antiguo de Sevilla es extenso. Gran parte de las fiestas y principales actividades se realizan en la ciudad histórica. Todavía Sevilla es la Sevilla eterna.
LOS patinetes de alquiler están en el punto de mira. Dicen que son utilizados sobre todo por los turistas. ¿Y los patinetes en propiedad? Cada día hay más. El año pasado se difundió un estudio elaborado por la consultora Estudio M-C, según el cual en Sevilla se hacen 111.125 desplazamientos diarios por la red de carriles bici, de los cuales unos 70.000 (el 63%) correspondían a bicicletas y unos 40.500 (37%) a patinetes y otros artilugios. En los últimos meses, se estima que ha aumentado el uso de los carriles bici en Sevilla, si bien no se ha visto a nadie contando, ni se ha publicado un estudio del CIS o el Centra. Pero la tendencia es evidente: el patinete está en auge. Y se ha convertido en el gran rival de la bicicleta, que parece en franco retroceso.