NOVIEMBRE suele ser el mes más lluvioso del año. En Cádiz también es el mes de Manuel de Falla, porque nació en esta ciudad el 23 de noviembre de 1876 y falleció en Alta Gracia (Argentina) el 14 de noviembre de 1946. En 2026 se cumplirán150 años de su nacimiento en Cádiz, además de 80 años de su fallecimiento en el exilio argentino. Sus restos mortales reposan en la Catedral de Cádiz, junto a los de José María Pemán, que fue quien intermedió con el régimen franquista para que su tumba estuviera en la ciudad donde nació. En noviembre, Cádiz acoge el Festival de Música Española, que comienza hoy. El festival es un ejemplo de lo que sucede con el Cádiz fallero.

ESTÁ muy bien que el Ayuntamiento de Cádiz y la Zona Franca hayan dado luz verde al proyecto de las 800 viviendas en el solar de Navalips. Es un terreno grande, que pasa a uso residencial. En este proyecto ayuda que el alcalde sea Bruno García, del PP, y el delegado de la Zona Franca sea Fran González, del PSOE. Si fueran del mismo partido los dos, a lo peor el partido rival los hubiera acusado de especuladores, o de eliminar el suelo que se podría aprovechar para una gran empresa. Pero es mejor así. En el solar de Navalips no sabían qué hacer. Se habló de la plaza de toros multiusos. ¿Construir ahora una plaza de toros multiusos en la Zona Franca? Sería una parida.

HA fallecido Javier Anso, que fue un personaje muy importante para Cádiz y para los marianistas. Precisamente fue un personaje porque no lo quiso ser, sino que se comportaba con sencillez, pero con energía y con fidelidad a sus creencias. Javier tuvo una gran importancia para la política gaditana, en los años de la Transición, pero nunca fue un político, ni quiso vivir de la política. Fue un cristiano comprometido con los necesitados, comprometido con Cristo y con la Virgen del Pilar, que es la patrona de los marianistas. Y defendió las ideas de la democracia, la libertad y el compromiso social porque era coherente con sus creencias religiosas. Nunca dejó de ser marianista.

ANTE la magnitud de la catástrofe en la provincia de Valencia ha quedado en segundo plano el desalojo de vecinos por la crecida del río Guadalete. Un total de 211 personas fueron desalojadas en las barriadas rurales jerezanas de El Portal, La Corta, Greduela y Las Pachecas, ante el riesgo de que se desbordara el río Guadalete, que llegó a alcanzar una altura de 5,43 metros el jueves 31 de octubre. No ocurrió ninguna desgracia personal y, como se suele decir, las aguas volvieron a su cauce, después de un gran susto y de las consiguientes molestias a los vecinos. Es mejor prevenir que lamentar, como hemos visto. Existe una especial sensibilidad.

DESPUÉS de las inundaciones no nos podemos quedar sólo con el politiqueo barato de andar por casa. Ni tampoco conformarnos con una lluvia de millones para la reconstrucción de todo lo destruido. Por supuesto que hay que tomar decisiones, e invertir para paliar cuanto antes mejor las pérdidas. Sin embargo, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el de la Comunidad Valenciana, Carlos Mazón tienen una alta responsabilidad, incluso personal, porque no estuvieron a la altura de las circunstancias. Esta catástrofe les obliga a adoptar medidas de fondo para que en el futuro no ocurra algo de similar gravedad. Y eso obliga a diagnosticar y a corregir.