NO es frecuente en Cádiz que un pintor inaugure dos exposiciones a la vez, y menos aún que ambas traten de lo mismo. O, por mejor decir, que las dos sean la misma, con las mismas obras, en un caso reducidas y en el otro ampliadas. Esta circunstancia peculiar es la que se puede ver estos días con la doble exposición Et in Arcadia ego, de Antonio Álvarez del Pino. La exposición callejera está en el exterior del Mercado Central, en la plaza de la Libertad, y la exposición de sala, con las obras originales, se puede ver en el Centro Cultural Ancha 16. Ambas han sido organizadas por el Ayuntamiento de Cádiz. Y están teniendo éxito porque ha acertado en las formas y en el fondo.

SE ha pasado como de puntillas por la decisión del Vaticano de archivar la denuncia contra Rafael Zornoza. El anterior obispo de Cádiz y Ceuta había sido acusado de abusar de un menor, cuando estaba en el Seminario de Getafe. Todo lo ocurrido en ese caso (desde el principio hasta el fin) ha sido sorprendente, lamentable y desacertado. Para todos, en particular para los feligreses de Cádiz y Ceuta. Y precisamente los que nos consideramos fieles y creyentes deberíamos ser los primeros en criticar lo que ha pasado, para que hechos semejantes no se repitan.

AL Papa suelen visitarlo en el Vaticano los obispos. También recibe a los jefes de Estado y a Yolanda Díaz si lo solicita. Pero es más raro que lo visiten los alcaldes de pueblos. Por eso, la visita del alcalde de Grazalema, Carlos Javier García, y de la alcaldesa de Ronda, María de la Paz Fernández, no ha sido especial, sino que formó parte de las audiencias generales de los miércoles y se celebró brevemente en la plaza de San Pedro. Mas no por ello ha tenido menos carácter simbólico, son muchos los aspectos destacables y ejemplares de ese encuentro.

SE está viendo venir la tragedia, el hundimiento del submarino amarillo, pero aún se puede evitar. El pasado 27 de febrero publiqué otro artículo titulado La tercera C está en peligro, donde advertía que el descenso del Cádiz era probable si no se corregía el desbarajuste. No es un simple descenso futbolístico. Para la ciudad de Cádiz es una tragedia que el equipo se le vaya a Segunda B (ahora llamada Primera Federación y con dos grupos), ya que el fútbol es el único deporte de elite en la ciudad. En otras, incluso más pequeñas, tienen equipos en las primeras divisiones de baloncesto, balonmano, voleibol, waterpolo, o lo que sea. Pero aquí no se potencian otros deportes.

ANTES o después, pero todas las grandes imágenes de Jesús en la Semana Santa española tienen un autor conocido. Se sabe en Sevilla que Jesús del Gran Poder es obra de Juan de Mesa, el Señor de la Pasión es de Juan Martínez Montañés y el Cristo de la Expiración (Cachorro) es de Francisco Antonio Gijón. Se sabe en Valladolid que el Cristo Yacente es obra de Gregorio Fernández. Se sabe en Murcia que el Señor y los apóstoles de la Santa Cena son obra de Francisco Salzillo. Sin embargo, en Cádiz no se sabe quién es el autor del Cristo de la Buena Muerte. Y así todas las hipótesis siguen abiertas. Y todas las atribuciones son especulativas, pero no demostrables. Es un misterio.