SE suele decir que el pueblo (o la gente) están a veces por delante de sus políticos. Esto pasa, por ejemplo, con el área metropolitana de la Bahía, que funciona en la práctica como tal por la movilidad de los vecinos de Cádiz, San Fernando, Puerto Real, Chiclana, El Puerto de Santa María, e incluso Jerez y Rota, que tienen sus núcleos urbanos en pocos kilómetros de distancia. Sin embargo, también pasa lo contrario. Por la complejidad urbana y paisajística de la Bahía de Cádiz y por los localismos. De modo que a veces los políticos van por delante de la gente.
Lo pensaba después de leer un artículo que publicó Fran González, delegado del Estado para la Zona Franca, en El Conciso. En ese texto recordaba las medidas que hay en marcha, tanto por parte del Gobierno como de la Junta y la Universidad de Cádiz, para la protección de un espacio ambiental que es único y está amenazado. Pedía un plan de acción específico entre administraciones (estatal, autonómica y ayuntamientos), según ha reivindicado la plataforma Bahía Azul, para restaurar las marismas, defender los humedales frente a la previsible subida del mar y el desarrollo sostenible de las salinas.
Más allá de la apuesta por la economía azul, la investigación y los proyectos oficiales en curso (y los que se puedan ampliar), está la mentalidad popular. Y la misma realidad. En Cádiz, las salinas hay que popularizarlas, están minusvaloradas en su importancia, si se compara con otros lugares. Por ejemplo, en Ibiza (Ses Salines) y en Almería (Cabo de Gata) hay salinas junto a playas frecuentadas. Están muy consideradas y son, en sí mismas, una atracción turística. Forman parte del ocio y el negocio, con todas sus consecuencias.
Entre Cádiz y San Fernando, vemos un notable barullo en el paisaje. Es necesario coordinar mejor el ocio y el negocio. En ese espacio tenemos una playa semi urbana, una playa nudista, otra canina, dunas valladas, un carril para bicicletas y senderismo que ha sido cerrado porque está lleno de arena… También instalaciones militares e industriales, el río Arillo y su entorno desaprovechado, las salinas, los esteros… Y una autovía, que el alcalde de Cádiz, Bruno García, del PP, y la alcaldesa de San Fernando, Patricia Cavada, del PSOE, sugirieron que se podría convertir en una avenida. Y no sólo hay esa carretera única. También vías ferroviarias utilizadas para trenes de cercanías, media y larga distancia y tranvía.
No sabemos lo que tenemos. Se debería ordenar con coherencia. Y fomentar que las salinas también sean un aliciente más y mejor considerado.
José Joaquín León
AHORA resulta que todo el mundo lo sabía, pero nadie hizo nada. Es muy fácil condenar a un muerto y es más difícil decirlo a la cara en vida. Lo que ha ocurrido con Juan Carlos Aragón es lamentable, desde todos los puntos de vista. Y vemos cómo se manejan estos asuntos, en según qué momentos, según qué circunstancias, y según quien es la persona afectada. Cuando le iban a dedicar la estrella de la fama del Carnaval lo han estrellado. Y es ahora cuando se ha difundido la historia bochornosa que había detrás. Demasiado veneno por todas partes.
ERAN las 19:55 horas del 24 de mayo de 2026, día de María Auxiliadora, domingo de Pentecostés. fiesta en el Rocío, cuando el Cádiz recuperó la leyenda de los viejos milagros. Era una tarde de viento de levante fuerte. Y por fin el Cádiz, después de muchos años, supo jugar con el viento como aliado. Y fue como si volviéramos a una noche de ventolera contra Osasuna, en aquella liguilla de la muerte de 1987, que se inventó Manuel Irigoyen para que el Cádiz no descendiera a Segunda. O aquella noche loca de los penaltis contra el Málaga, en 1991, cuando Pepe Szendrei se vistió de superhéroe.
LOS alcaldes y alcaldesas del PSOE están que trinan, pito, pito, gorgorito, viendo que se pueden ir fuera. Después de las elecciones andaluzas (y del zapaterío) se les han puesto los vellos de punta. Puesto que se masca la tragedia. El presidente Sánchez está dispuesto a refugiarse en el búnker de la Moncloa, como si no hubiera un mañana. Pero ya no estamos en los tiempos de Franco con la lucecita del Pardo. Las siguientes elecciones tocan en 2027. Y ahí viene el peligro. Existe un fundado temor de que el presidente Sánchez las haga coincidir con las municipales y las autonómicas del 143, por lo que podría arrastrar a los suyos al caos.
CÁDIZ es la provincia más de izquierdas de Andalucía. Esto se nota en las elecciones, con pocas excepciones. Y hay que tenerlo en cuenta. Cádiz es también la cuna y el feudo principal de Adelante Andalucía, que fue creada por Teresa Rodríguez, gaditana nacida en Rota, y ahora tiene por líder al jerezano José Ignacio García. El crecimiento de Adelante, como dijo José Ignacio, ha quitado la mayoría absoluta al PP. Lo que no dijo es que también le han regalado la llave de la gobernabilidad a Vox. Pero eso ha sido una consecuencia indeseada e indirecta, que aún podrían subsanar absteniéndose en la investidura, aunque no están por la labor.