TERMINA el año como empezó: con la ciudad de Cádiz perdiendo habitantes. Todos los años se pierde un montoncito de vecinos, y nadie sabe cómo ha sido. Y todos los alcaldes dicen que lo van a arreglar (y Bruno también lo está intentando), y eso es como remar contra corriente. Los pisos que salen a la venta en Cádiz están entre los más caros de España, imposibles para muchas familias, pero se venden y hay colas para las nuevas promociones, aunque todavía quedan casas vacías y en ruina. Gente vemos por todas partes en la ciudad. Por ejemplo, en la tarde del lunes pasado, día 29 de diciembre, estaban llenos todos los aparcamientos de pago en el casco antiguo de Cádiz. Y venga a entrar y salir coches por los puentes. Con lo cual se nota que Cádiz sigue perdiendo habitantes porque se ha convertido en una ciudad de transeúntes.

UNA leyenda negra (o blanca), extendida desde hace tiempo, considera que la provincia de Cádiz en invierno es aburrida. Es temporada baja para el turismo, que concentra sus mayores expectativas en verano, la Semana Santa y el Carnaval. Por el contrario, en los meses de diciembre y enero, que es cuando más aprieta el frío, no existirían suficientes alicientes para ser competitivos con otros destinos. La provincia de Cádiz es como es. En los últimos años, se está haciendo un notable esfuerzo. Esa leyenda del aburrimiento en invierno se debería matizar. Es verdad que en estos días llegan menos extranjeros, pero se mantiene un turismo de proximidad.

LA Esperanza es sentir la llamada de un ángel y escuchar un mensaje que no entiendes, pero lo crees, y lo guardas en el corazón. La Esperanza es imaginar un milagro dentro de ti misma y confiar en que se cumpla. La Esperanza es recorrer Belén, un pueblo que no es el tuyo, para realizar un trámite burocrático, y buscar posada como una peregrina que se ha quedado perdida en medio del invierno. La Esperanza es que nadie te aloje y refugiarte con el hombre que te acompaña en un portal vacío, como una mujer sin techo en el frío de una madrugada improvisada. La Esperanza es dar a luz sin nadie que te ayude, mirando al cielo para pedir misericordia, pues ese Hijo va a ser tan tuyo como suyo.

LA Vuelta ciclista a España de 2026 volverá a la provincia de Cádiz y tendrá una etapa importante entre El Puerto de Santa María y Jerez. Importante porque puede ser decisiva. Se disputará el 10 de septiembre y será la etapa 18, a sólo tres del final. La etapa tendrá 32 kilómetros. Aunque entre El Puerto y Jerez, dependiendo de la zona, suele haber entre 12 y 20 kilómetros de distancia, por lo que no irán por el camino más corto. La Vuelta de 2026 ofrece singularidades, la mayor de la cual es que el boicot de este año al equipo patrocinado por Israel no les ha salido gratis. Pues no pasará por el País Vasco y los territorios donde montaron las mayores broncas. Y lo más llamativo: no terminará en Madrid, donde se cargaron la última etapa y el alcalde Almeida no ha pagado los 350.000 euros del patrocinio.

EL comercio gaditano, como todos, está sujeto a las leyes de las ofertas y las demandas. Este es el principio básico a tener en cuenta. A propósito de la iluminación navideña, se ha vuelto a hablar de este asunto. ¿En qué consiste el comercio gaditano? ¿Es sólo el de las tiendas cuyos propietarios son vecinos de Cádiz? ¿O es el de todas las que están abiertas en Cádiz? Incluidos El Corte Inglés y lo que queda de las grandes marcas que aún siguen en la calle Columela y que no han cerrado para irse a Bahía Sur. ¿Las franquicias son comercio gaditano, o no? Porque un gaditano o una gaditana puede abrir un negocio en franquicia. ¿Y un bar es un comercio, o no? En un bar se vende género, como en una zapatería.