TRABAJAR como político puede ser una suerte o una desgracia. Pues, según por donde vayan las transparencias y las incompatibilidades, te puede tocar un chollo permanente o te pueden empitonar. Por eso, es gracioso cuando dicen que los profesionales cualificados deberían participar más en la política. ¿Para qué? ¿Para buscarse una ruina? En la empresa privada, o incluso en la empresa pública, ganan más y viven más tranquilos. Y lo mejor no es eso, sino que pueden cambiar de una empresa a otra sin problemas. No les pasa como al ex viceconsejero de Salud de la Junta de Andalucía, Miguel Ángel Guzmán, cuya incompatibilidad va a ser investigada.
SE llamaba Nelson, pero no era el almirante que murió en la batalla de Trafalgar. Pasó por el suroeste peninsular (según dicen los meteorólogos) en modo diluvio universal. Ha dejado agua para un año, y el pantano del Gergal desembalsando y el de Melonares a más del 80%. Ha sido una borrasca como las de antes del calentamiento global. Aunque debo precisar (y lo preciso) que en siglos pasados salían procesiones de rogativas para que lloviera. Al poco tiempo solía llover, y a veces incluso había inundaciones. Por eso, rezar para que llueva es costumbre tradicional y bastante efectiva, aunque los ateos no se lo crean.
LA Madrugada de la Semana Santa de Sevilla es el territorio de los abruptos contrastes. Según las estadísticas, es la jornada con mayor número de nazarenos cumpliendo estación de penitencia y es la jornada con menos público en las calles del casco antiguo viendo las procesiones. Es también la jornada con más fraude en la reventa de sillas y palcos y es la que menos negocio permite a la hostelería. Pero nada de eso tiene interés cuando sentimos el misterio de las calles oscuras, que reflejan por igual la muerte y la vida. Esta noche es única, la luz de plata de la luna se refleja por las esquinas y la vida alumbra la brevedad del tiempo en la frágil llama de un cirio.
EL Miércoles Santo tiene merecida fama de ser uno de los días más difíciles de organizar de la Semana Santa. Por su número de cofradías, por los lugares donde están ubicados sus templos, y por otras cuestiones costumbristas heredadas del pasado. Hoy sale una cofradía ejemplar, que aparece entre las que han crecido más en los últimos años. Según el conteo de nazarenos de 2023, el Baratillo es actualmente la sexta más numerosa de Sevilla. El ranking del G-7 (las que superaron los 2.000 el año pasado) es el siguiente: Macarena (3.355), Esperanza de Triana (2.485), Gran Poder (2.180), San Gonzalo (2.098), Estrella (2.089), Baratillo (2.013) y Los Gitanos (2.012). Como pueden ver, hay una sola cofradía de negro (la del Gran Poder), y hay cuatro de la Madrugada y tres de Triana entre las siete más numerosas. También se puede observar que entre la cuarta y la séptima hay menos de 100 nazarenos de diferencia.
LAS cofradías de Vísperas ya no son lo que eran en Sevilla. Antes eran las parientes pobres de la Semana Santa, eran como pro-hermandades que hacían méritos para introducirse en la nómina de la Semana Santa, en cuanto detectaran un hueco. Así se engordó la nómina, por cierto. Sin embargo, en 2024, las cofradías de Vísperas merecen una mayor atención, porque se han consolidado y realizan una buena labor. Cada una con sus características, con sus aspiraciones y su identidad particular como hermandad. En general, se debe destacar que han evolucionado a mejor.