APROVECHANDO que no funcionan los trenes, dicen que está pasando un tren de borrascas. Las lluvias torrenciales y los vientos huracanados suelen coincidir en Cádiz con el concurso del Carnaval.…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
FALTAN sólo dos días para que se termine enero, el mes más triste del año en Sevilla. Puede que algunos no compartan esta afirmación y piensen que otros meses le superan en tristeza. Hay elementos alegres en enero, que comienza con las fiestas de Año Nuevo, las 12 uvas y…
EL PSOE sanchista no estaría gobernando sin los resultados de las elecciones en Cataluña y el País Vasco. En el resto de España, el PP ganó claramente. Y con el apoyo de Vox sumarían mayoría absoluta. Por eso, Pedro Sánchez sabe que para seguir debe contentar a los partidos catalanes…

ESTO en Cádiz sería una chirigota, Los defensores de las Setas, aunque puede que el autor fuera algún sevillano, como Lolo Álvarez Seda o Antonio Pedro Serrano El Canijo, que han ganado premios. Sin embargo, en Sevilla es una realidad. Me refiero a que las Setas de la Encarnación tienen sus defensores. No sólo hay detractores. De momento, no existe un club de fans, pero casi. No son colegas de Monteseirín, ni lo ha auspiciado él, que se ha dedicado a su trabajo de inspección médica. Los defensores de las Setas suelen ser progresistas de izquierda (más o menos extrema), así como extranjeros (entre ellos muchos asiáticos) y frikis (de diversas tribus urbanas).
APROVECHANDO que hoy se celebra la segunda y última Noche Blanca (que comenzó ayer) se podrán visitar iglesias, el Museo y algunos lugares de mucho arte que existen en Cádiz. Es una bonita iniciativa de Cádiz Ilustrada, a beneficio de la Santa Caridad. Sirve para que mucha gente vea (incluso formando colas) lo que no se les ocurre ver otros días del año. Pues aprovechando, y recomendando esta Noche Blanca, me voy a referir a unos museos gaditanos imposibles. Por supuesto, no los podrán ver hoy. Y creo que el año que viene tampoco.
BUENA polémica internacional han formado concediendo el Premio Nobel de Literatura a Bob Dylan. Muchos eruditos se han rasgado las vestiduras, por haber otorgado el prestigioso galardón a un cantante. Reducir a Bob Dylan a esa consideración es incorrecto, porque él siempre ha sido un cantautor con glamour literario. ¿Y además de qué se extrañan ustedes? En España, el libro de poesía más vendido en los últimos meses no era de Góngora, ni siquiera de Luis García Montero, sino Mujer océano, de Vanesa Martín. Esta cantante no es lo que se conoce como una poetisa pura y dura, ni estaba tan considerada como Joaquín Sabina. Así que el Nobel de Bob Dylan encaja con lo que se pretendía: es una operación de marketing.
LA buena gente está decepcionada con la nueva política que han puesto de moda los nuevos partidos, a la que se han sumado los viejos partidos de la vieja política, que ahora quieren ser tan nuevos y tan modernos como el que más. Por ello, están dispuestos a destrozarse, y después a reorganizarse, refundarse, o lo que hiciera falta. Un nuevo PSOE y un nuevo PP, con otros nombres más poéticos, convertirían en viejos a Podemos y Ciudadanos, que también deberían refundarse para ser más modernos. Y así seguirían. Pues la novedad era eso; o sea, nada.
ESTO no es como el huevo y la gallina. Lo primero fue el huevo de Colón, te guste o no. Si Cristóbal Colón no hubiera descubierto América, en Cádiz nadie podría celebrar el Tricentenario del Traslado de la Casa de la Contratación en 2017. Básicamente, porque no se hubiera contratado nada en las Indias. Si Hernán Cortés no hubiera conquistado México, no sé cómo iban a llegar los galeones a Veracruz. Sin embarcar el oro y la plata en Cartagena de Indias, sería inexplicable que los comerciantes gaditanos del siglo XVIII fueran tan ricos, y que vinieran aquí franceses, holandeses, alemanes o italianos para hacer negocios con América. Si la conquista sólo hubiera sido un genocidio, los ilustrados de Cádiz se enriquecieron con sus beneficios, y los naturales de otras naciones europeas (que vinieron a invertir sus capitales) tampoco serían inocentes.