CINCO partidos sin marcar un gol. A estas alturas, todavía tempraneras, parece claro que no recuperar a Ortuño (o fichar un delantero acreditado, de semejantes características) ha sido un grave error de planificación. En una categoría tan igualada se puede pagar muy caro. Unos goles de más o de menos significan la diferencia entre estar peleando arriba o abajo. A este Cádiz se le volvió a ver ante el Sevilla Atlético que en los actuales momentos sólo está para pelear por la salvación. Ante un rival que probablemente descenderá a final de temporada, desaprovecharon una gran ocasión de ganar.

EL Cádiz ha entrado en un bache que ya es muy preocupante. Ha conseguido un solo punto de los 12 últimos, sin marcar ningún gol, y ha encajado cinco goles en los dos últimos partidos. Ayer se rizó el rizo del más difícil todavía: el Cádiz falló tres penaltis. Sin quitarle sus méritos al portero Sergio Herrera, que detuvo los tres, hay que decir que Aitor y Barral (por dos veces) los lanzaron mal. Ahí estuvo la clave de este partido, que parecía equilibrado, y que el Cádiz pudo ganar si hubiera marcado alguno de los penaltis. El desastre se completó con dos remates acertados de Osasuna, que se estaba conformando con un punto.

AL Cádiz le salió todo mal y al Lorca todo bien. Así encajaron un 3-0 ante un equipo que sólo había ganado el primer partido de Liga. El resultado se distorsionó en los minutos finales, pero el partido se perdió desde del principio. A ello contribuyeron las bajas de Alvarito y de Barral. En los tres últimos partidos de Liga no ha jugado el veloz extremo y sólo un ratito el temperamental delantero. La consecuencia es que el Cádiz no ha marcado ningún gol y sólo ha sumado un punto (de nueve). Pero lo peor es que se ha visto que algunos relevos aportan poco. Y para colmo, el entrenador Álvaro Cervera tampoco pasa por su mejor momento a la hora de decidir las alineaciones.

SE acercó el Cádiz a un triunfo épico, en inferioridad, pero se debió conformar con un punto, conquistado a base de pundonor. La defensa numantina fue la de los amarillos, infranqueable para el rival, a pesar de que disputaron más de 50 minutos con 10 futbolistas. El Cádiz estuvo mucho mejor en la segunda parte con uno menos, porque en la primera parecía que estaban con dos o tres menos. El entrenador posiblemente se equivocó en la alineación inicial. Sin embargo, Álvaro Cervera rectificó y acertó de pleno con los dos cambios del descanso. Mejoró el equipo, cuando más difícil lo tenía.

PRIMERA derrota del Cádiz en la Liga 1/2/3, ante el equipo que le resulta más gafe. El Real Oviedo fue superior y aprovechó el único error defensivo de un Cádiz que había ido claramente por el 0-0. La receta que tan buenos resultados suele dar, se desvanece ante los ovetenses: en los tres partidos disputados con Álvaro Cervera en el banquillo, el Cádiz no ha conseguido ni un punto. Ayer, notaron las bajas de Álvaro García y de Barral (esta última inesperada) en ataque. Bastó un fallo atrás para que Toché decidiera el partido.