LOS plenos municipales sobre asuntos fiscales resultan tediosos. La gente está enredada con noticias más pintorescas, como el viaje de Puigdemont a Bélgica. Además, estamos en vísperas de Todos los Santos y los Fieles Difuntos. Otros se divierten con los disfraces de Halloween y las calabazas del 155. Por otra parte, el Sevilla se la juega en Europa y el Betis cascó en Cataluña, precisamente. Con la gente distraída, un pleno municipal que baja el IBI un 3% no apasiona demasiado. Pero es revelador de lo que está ocurriendo en estos tiempos de ajustes constitucionales para el sentido común y el bienestar social. Hay una pequeña coalición, que ha montado Juan Espadas y funciona a su manera, con disimulo.

POR culpa de Puigdemont y su DUI, por culpa del viernes negro que padecimos, ha quedado como más encubierto y minimizado el último pleno municipal. Sin embargo, algunas de las cuestiones tratadas son más interesantes para la ciudad que el recuento de votos de Carme Forcadell, con su carita de funeral. Entre lo aprobado en el Ayuntamiento, destaca la iniciativa de la Marea Blanca para pedir a la Junta de Andalucía la reapertura del Hospital Militar. Contó con los votos del PP, Ciudadanos, Participa Sevilla e IU, y con la abstención inexplicable del PSOE.

CASI sin darnos cuenta, el llamado Festival de las Naciones (que se clausura el miércoles, día 1 de noviembre) cumple 24 años. Todavía no es una tradición sevillana, pero ha seguido la estela de dos nostalgias: por un lado, de la Expo 92, con esa internacionalismo que le vino bien a una ciudad con el sambenito de cateta y ombliguista; por otro, darle algún uso al Prado de San Sebastián, donde se ha quedado un vacío desde que se mudó la Feria a Los Remedios. Y, aunque casi todos los alcaldes han tenido su ocurrencia al respecto, ninguna cuajó. Así que este Festival de la Naciones, que dura todo el mes de octubre, se ha afincado en el otoño sevillano. Cumple unas funciones como de mini expo casera.

SON tiempos de pactos de Estado entre PP, PSOE y Ciudadanos. Es lo único positivo del conflicto de Cataluña. Visto desde aquí, hay que aprovechar la oportunidad. Pónganse de acuerdo. Tanto el alcalde, Juan Espadas, como el portavoz de la oposición municipal, Beltrán Pérez, aseguran que quieren conseguir la ampliación del Metro. El alcalde lo volvió a decir en el Desayuno Informativo del Grupo Joly. El dirigente del PP lo incluyó entre las medidas que ofreció para pactar. Se supone que en el Ayuntamiento todos están de acuerdo.

EN el desayuno informativo de ayer, nos dijo Juan Espadas que hay demasiado pesimismo en Sevilla. El alcalde se puso en modo Van Gaal para sugerir que nos iría mejor si fuéramos positivos, siempre positivos. Tiene razón el alcalde en lo del pesimismo de la gente, pero eso no sólo ocurre en Sevilla, sino en toda Andalucía. Y no es exactamente pesimismo, sino ganas de fastidiar, negatividad, mala leche… A todo le buscan un pero: “Muy buenas las cifras del paro, pero….”. Pero no se las cree nadie. Y lo mismo ha pasado cuando se celebraba que Sevilla es el destino mundial preferido de 2018 para Lonely Planet. Aparte de las críticas al pintoresco acto, hay mucho más.