SE ha pasado como de puntillas por la decisión del Vaticano de archivar la denuncia contra Rafael Zornoza. El anterior obispo de Cádiz y Ceuta había sido acusado de abusar…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
SEVILLA es odiada en Andalucía, España y la Humanidad. Todos los odios tienen el mismo motivo: la envidia. Conste que eso también pasa entre los sevillanos. Cuanto más se copia o se imita a alguien, más se le envidia, porque se añoran sus cualidades. Sevilla es odiada por algunos andaluces,…
EN el PP tienen una rara habilidad para perjudicar a su partido en Andalucía. Ya les pasó en 2012, cuando Javier Arenas acariciaba la mayoría absoluta en las encuestas, y aprobaron una reforma laboral que permitió que siguiera el PSOE apoyado por IU. Y ahora, cuando las encuestas auguran que…

ESTAMOS en la temporada de elecciones. Se diría que entre el puente de Todos los Santos y el de la Inmaculada llegan los días de gloria para las urnas. Pero hoy no me refiero a las autonómicas, sino a las que interesan por su influencia en la ciudad. Por ejemplo, las del Colegio de Abogados, anunciadas para mañana, que suceden a las del Consejo de Cofradías, que convocaron el pasado jueves. Son los jueves de las urnas de noviembre. Ahí se moviliza eso que ahora se denomina la sociedad civil, como si los políticos fueran militares, o marcianos. Las elecciones de los abogados son acongojantes: con tres candidaturas y abiertas.
EL comercio de Cádiz está en crisis desde el tiempo de los fenicios. Después hubo altibajos, pero cuando se habla de la prosperidad comercial se remite al siglo XVIII, cuando el traslado de la Casa de la Contratación desde Sevilla. Como ahí se estableció un monopolio comercial, se llegó a la conclusión de que el éxito depende de las ayudas del poder, que siempre tiene la culpa. Para bien o para mal. En esas seguimos empeñados. Sin embargo, los principales responsables del éxito o el fracaso comercial son los comerciantes. Sin olvidar que esto es Cádiz, y aquí no es como en Milán. En estos días, cuando se acerca el Black Friday y la campaña de Navidad, se vuelve a hablar del comercio.
CUANDO un banco, un gran almacén, la Iglesia, una empresa o un duque venden o permutan un edificio es considerado como un pelotazo. Dicen que es otro caso de especulación capitalista, generalmente para hinchar la burbuja de hoteles de lujo en Sevilla. Mientras que si lo hace un sindicato, como CCOO, o el propietario del edificio, que es Patrimonio del Estado, es valorado como un acuerdo beneficioso para todas las partes. Eso es lo que va a ocurrir con el antiguo edificio de los sindicatos verticales del franquismo, en la plaza del Duque.
ESTE artículo se lo dedico a José Ramón del Río, gran cliente del Vaporcito y el Catamarán, que esta tarde presenta su libro de artículos Desde el Fénix en el Casino Gaditano.
Hace algo más de un año, en octubre de 2017, el alcalde de Cádiz, José María González, envió una carta al consejero de Cultura, Miguel Ángel Vázquez. Se puede considerar esa misiva como una epístola al consejero. El alcalde afirmaba que la Bahía “ha perdido una de sus imágenes más icónicas, reconocibles y reconocidas, y más ligadas a su historia”. Puede que la apreciación sea un poco exagerada, como casi todo lo suyo, pues a pesar de ser icónico, el Vaporcito no participó en el Descubrimiento de América con Colón. Es relativamente histórico.
HAY mucho en juego. Hay cuatro años en juego. Por eso se entiende muy bien que Pedro Sánchez no venga a Sevilla en toda la campaña electoral. Aunque ayer estuvo con Susana Díaz en Chiclana, para disimular, en una de las dos presencias que tendrá el presidente del Gobierno en toda la campaña andaluza. Cuando el Consejo de Ministros del paripé, Pedro se reunió con Susana en los jardines de San Telmo, por donde ella lució su mono naranja dulce. Puede que fuera allí donde le pidiera: “Y no pisarás Sevilla”. Mejor sola que mal acompañada. Mejor a su aire que con el hombre que pactó con Podemos y los independentistas catalanes. Cuanto más lejos esté, mejor. Dicen que, por el mismo motivo, han ocultado el logotipo del PSOE en los carteles, donde se lee +Andalucía.