TIENE mucho mérito pasar más de medio siglo en la radio, hablando con un micrófono, llevando información, compañía y cariño a personas que no te ven. Eso es lo que…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
VIAJAR en el AVE desde Sevilla a Madrid (o al revés) es como una ruleta rusa. Te puede salir bien o dejarte tirado. Lejanos quedan los tiempos en que Sevilla fue envidiada por tener la primera conexión ferroviaria de alta velocidad con Madrid. Lejanos quedan los tiempos en que Renfe…
LA culpa de que vaya perdiendo no es del árbitro, que no es el Juez Supremo, ni los jueces del Supremo. La culpa es suya, por ser tan despistado para este juego. Con tantos casos de corrupción, parece que se disputa una partida de ajedrez, cuyo final más probable será…

SE podría decir que el Papa Francisco ha ofrecido un regalo a María Asunción Milá de Salinas, que a sus 99 años lleva una larga vida de lucha contra la pena de muerte. María Asunción nació en Barcelona (su padre fue alcalde y presidente de la Diputación), pero se casó con Manuel Salinas Benjumea y se convirtió en una señora del barrio de Santa Cruz. Desde su casa familiar de la calle Mateos Gago, junto a su marido, emprendió una lucha activa (y a veces incomprendida) contra la pena de muerte. Todavía en tiempos de Franco. Siempre desde unas creencias católicas coherentes y consecuentes. Se afilió a Amnistía Internacional. Esa convivencia con unos y con otros a veces la perjudicó, porque algunos la vieron como si estuviera un poco chalada. Pero la inmensa mayoría de quienes la conocen la admiran desde hace muchos años. Porque, con unos y con otros, siempre ha defendido lo mismo: la vida.
A la Edusi ya se le atribuye un milagro en Cádiz. Por supuesto, es un milagro ateo, no vaya a ser que Martín Vila la retire de la memoria. Con un milagro, si lo admite el Vaticano, es verdad que la podrían hacer beata; y eso que tendría adelantado la Edusi para que le quiten su nombre a un colegio mayor de la Universidad de Cádiz, si se lo dedican algún día. El milagro de la Edusi guarda alguna relación esotérica con la multiplicación de los panes y los peces; y así, en los antiguos depósitos de la Tabacalera, la Edusi ha conseguido que se construya un complejo, donde va a caber todo: un centro cultural, un centro de empresas, un centro de formación, un centro de turismo, un centro de energías renovables… Es como otro palacio de congresos y una extensión de la Zona Franca, pero en Loreto, dedicado al ocio y al negocio.
ESTOS días caniculares de agosto son malos para la actividad municipal. Más duros aún para ejercer la oposición, como intentan Beltrán Pérez y sus compañeros del PP, que sólo oyen comentarios del master de Pablo Casado, ellos y ellas que fueron de Soraya. La gente está refrescándose las ideas en las playas de Chipiona o Matalascañas, mientras Pedro Sánchez va de Marivent a Doñana. Así es el poder terrenal en agosto. Pero no debería pasar desapercibido algo que criticó el portavoz municipal del PP, tras una reunión que mantuvo recientemente con los responsables de APES (la Asociación de Parques Empresariales de Sevilla). Hay cierta deslocalización de empresas de esos polígonos industriales. Se están marchando a otros municipios que les ofrecen mejores condiciones.
A partir de lo ocurrido en el denominado Carnaval de Verano, se ha entablado una polémica peligrosa en Cádiz. Los cubos de agua y las amenazas a una agrupación callejera y a la murga uruguaya ‘La clave’ fueron sucesos aislados. Pero han creado un precedente curioso, que afecta a dos cuestiones de la convivencia en Cádiz (y en otras ciudades). Para empezar, las calles no son sólo de los vecinos, sino que son de todos, y el derecho de los vecinos al descanso se debe aplicar con sentido común y asumir ciertas excepciones en las fiestas. Por otra parte, en ningún caso son tolerables insultos, amenazas o actitudes agresivas.
EN las vísperas de la Velá de Santa Ana fue presentado otro proyecto interesante para el río: el Jardín de las Cigarreras. Se ha afirmado que servirá para la integración del puerto en la ciudad; lo mismo que se dice cada vez que el puerto hace un negocio y se lo encaja a la ciudad. En este caso, se presentó como un jardín con un aparcamiento subterráneo. Aunque también se pudo presentar como un aparcamiento subterráneo con un jardín. Tendrá 360 plazas para aparcar. Si bien es cierto que las zonas verdes ocuparán el 80%, e incluirá espacios deportivos, así como para exposiciones y congresos (que no deben faltar en cualquier proyecto que se precie de interesante).