PARA los andaluces, en general, y los gaditanos, en particular, el eclipse del pasado 12 de agosto fue parcial, por decir algo. Fue una decepción, aunque muchos no lo quieren…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
HEMOS leído en el Diario que el 30% de los andaluces no veraneará este año, según una encuesta del Centra. Aprovechando que uno de cada tres se va a quedar en Sevilla, recomiendo que participen en los cultos de la Virgen de los Reyes. Son, sin duda, los más devotos…
UNO de los grandes inconvenientes para controlar la inmigración ilegal es el populismo. En la invasión de Ceuta se ha visto, una vez más. En la sarta de tópicos que utilizan sobre Marruecos, el principal es que se trata de un país lleno de pobres, analfabetos en su mayoría, que…

SE suele decir en las tertulias que “el nacionalismo se cura viajando”. No está comprobado. Fíjense si ha viajado Puigdemont, que ha ido de Bélgica a Finlandia, pasando por Alemania para volver a Bélgica, y sigue igual de majarón. Ese tópico es una adaptación de otra reflexión de Pío Baroja: “El carlismo se cura leyendo y el nacionalismo viajando”. Posteriormente, lo del nacionalismo también se atribuyó a Miguel de Unamuno, no sé si por darle más hondura de pensamiento. En teoría, viajar sirve para conocer nuevas culturas y nuevas ideas. Pero en Cádiz viajar no sirve para nada, como lo demuestra que la concejala María Romay fue a Moscú y volvió hablando de la promoción del Carnaval “en el continente asiático”.
PARA entenderse bien, no hay nada como ser del mismo partido. Desde que el PSOE gobierna en la Moncloa, están locos de contentos en la Junta de Andalucía y en el Ayuntamiento de Sevilla. Y así todo lo que antes se veía negro, ahora les parece blanco. A pesar de la impaciencia de la gente, que sigue sin ver nada. Por ejemplo, en el Metro, ¿han visto algo que no sean bonitas palabras? Pues ayer estuvo en Madrid el consejero de Cultura, Miguel Ángel Vázquez, que se ha mostrado muy satisfecho, porque el ministro de Cultura, José Guirao, ha desatascado casi todos los problemas culturales que padece Sevilla.
HE esperado algunos días, para ver si algún partido pide la dimisión de María Romay como concejala de Fiestas de Cádiz. Por curiosidad, más que nada. Si ahora parece obligatorio que los políticos tengan un máster, sería de sentido común que antes de ser elegidos superasen una selectividad previa. Del tipo: “¿En qué continente está Moscú?”. Y si responde “Asiático”, ya se sabe que no da el nivel. Pues podría ocurrir que viaje por razones de su cargo, y ni siquiera sepa dónde está dando una conferencia. Y, además, que promocionar el Carnaval es importantísimo, sobre todo si lo difundes en Moscú, donde no saben cantar Los duros antiguos.
SIEMPRE se recordará a Monteseirín y a Torrijos por los incomparables carriles bici de Sevilla. Zoido y Espadas siguieron y ampliaron la red de carriles, que ya van por no sé dónde. Pero el honor se les ha quedado a los otros, de modo que los carriles bici se adjudican a Monteseirín y Torrijos, por aquel gran entusiasmo que pusieron, mientras la Sevilla antigua los criticaba, sin entender que las bicicletas no son de izquierdas ni de derechas. Soledad Becerril fue vista en bici antes de ser alcaldesa. Aunque creo que el primer concejal ciclista de verdad fue Ricardo Marqués, elegido en la lista de IU con Los Verdes. A IU y a los ecologistas se les ha relacionado mucho con las bicicletas. Unos eran del sector de Marx y otros de Gómez del Moral.
HAN causado sensación las fotos y los videos de los altos cargos del PP andaluz, así como sus líderes provinciales de Sevilla y Cádiz, para pedir la supresión ya (pero que ya mismo) del peaje de la autopista AP-4 entre Sevilla y Cádiz. Estaban Juamna Moreno, Javier Arenas, Antonio Sanz, Virginia Pérez y Teófila Martínez, entre otros y otras. Uno de los motivos por los que el PP y el PSOE se han cargado el bipartidismo es porque a veces tratan al electorado como si fueran bobos y bobas. Además de practicar el populismo, mientras critican el cutrerío de los populistas. Lo mismo pasa con la corrupción: la critican en los otros, pero no la ven en los suyos, y los disculpan hasta que ya no se puede. Si trataran a las personas como seres racionales, quizá les hubiera ido mejor. O algún día podrían ensayar una gran coalición como en Alemania, donde los electores y los políticos son alemanes.