TIENE mucho mérito pasar más de medio siglo en la radio, hablando con un micrófono, llevando información, compañía y cariño a personas que no te ven. Eso es lo que…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
VIAJAR en el AVE desde Sevilla a Madrid (o al revés) es como una ruleta rusa. Te puede salir bien o dejarte tirado. Lejanos quedan los tiempos en que Sevilla fue envidiada por tener la primera conexión ferroviaria de alta velocidad con Madrid. Lejanos quedan los tiempos en que Renfe…
LA culpa de que vaya perdiendo no es del árbitro, que no es el Juez Supremo, ni los jueces del Supremo. La culpa es suya, por ser tan despistado para este juego. Con tantos casos de corrupción, parece que se disputa una partida de ajedrez, cuyo final más probable será…

EN la costa de Cádiz hay playas que son especialmente peligrosas, por las corrientes y los vientos. También las hay que son tranquilas, sin apenas oleajes fuertes. Comparadas con otras zonas turísticas de España, las playas gaditanas estarían a un nivel general de peligrosidad de la mitad para abajo. Aunque no es lo mismo La Caleta que La Aceitera. En general, y salvo excepciones, hay playas más peligrosas en Galicia y toda la cornisa cantábrica. También es verdad que las playas atlánticas suelen tener más oleaje que las mediterráneas. Visto lo que existe, el caso de Trafalgar es curioso.
POR favor, no le busquen comparaciones futbolísticas, pero así como existió Sevilla la Roja, parece que ahora existe Sevilla la Verde. En realidad, es lo mismo: son los herederos del PCE, que evolucionó desde el comunismo más casposo, purgante y de Stalin al eurocomunismo suavecito que aceptó la bandera rojigualda. Y, con el tiempo, como no daban pie con bola, se han reinventado. Primero como indignados, y ahora como ecologistas y animalistas. El arboricidio viene por ahí, sin dudar de los buenos propósitos de los amigos de los árboles. Igual que viene por ahí el amor a las cotorras puñeteras. A día de hoy, han pasado de Marx y Lenin a San Francisco de Asís, y ven a Juan Espadas como el Hermano Lobo con piel de cordero.
UN amigo veraneante me ha preguntado: “¿Es Cádiz un zoológico?”. El hombre está sorprendido por las noticias sobre la fauna local. Aquí se habla de perros y gatos con soltura,con más de 400.000 mascotas empadronadas. Hay colonias de gatos okupas incluso en los depósitos de la Tabacalera, donde se construirá un gran complejo cultural que será la envidia del mundo, así como la Ciudad de la Justicia (si no se vuelven a arrepentir). Allí cabe todo. ¿Por qué no un zoológico? Pues yo mismo se lo voy a responder: porque esta es una ciudad tamistosa con los animales, y no podría permitirse un Zoo como el de Jerez, donde viven en cautividad. También es verdad que en Jerez nunca han considerado maltratados a los caballos que van al Rocío.
LAS fuerzas vivas sevillanas están distraídas en agosto, por lo que no han organizado una campaña de indignadas protestas por la pérdida del Hyperloop. La gente sigue asimismo acalorada, por lo que pueden suponer que eso del Hyperloop es un nuevo hipermercado, y que no le hace falta a la ciudad, una vez que han prometido que no sufriremos atascos en los nuevos centros comerciales de Torre Sevilla y Palmas Altas. Sin embargo, en condiciones normales, estas maravillosas pruebas de investigación con el Hyperloop (el tren de levitación de altísima velocidad, que circularía con cápsulas para 40 pasajeros a más de 1.200 kilómetros/hora) se deberían haber concedido a Sevilla. Por pamplinas más simples han organizado mesas redondas.
EN CÁDIZ lo que mejor funciona es el boca a boca. No lo malinterpreten, me refiero a esos comentarios que circulan entre la gente y que algunos piensan que sólo conocen ellos. Con el boca boca se puede poner de moda un bar, o se lo pueden cargar (hay muchos enemigos de los bares y de los vares). También con el boca boca propagan chismes y curiosidades del Iván o la Vanesa, no siempre verídicos, que arruinan la reputación de algunas criaturitas. Pero, indudablemente, el boca a boca funciona de maravilla para las multas de los radares de Tráfico. Con los bocas a bocas han conseguido acongojar a los conductores.