SE ha pasado como de puntillas por la decisión del Vaticano de archivar la denuncia contra Rafael Zornoza. El anterior obispo de Cádiz y Ceuta había sido acusado de abusar…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
SEVILLA es odiada en Andalucía, España y la Humanidad. Todos los odios tienen el mismo motivo: la envidia. Conste que eso también pasa entre los sevillanos. Cuanto más se copia o se imita a alguien, más se le envidia, porque se añoran sus cualidades. Sevilla es odiada por algunos andaluces,…
CREÍMOS que el progreso del ser humano consistía en que no hubiera guerras, pero ya lo ven. Ha sido interesante que unos astronautas vean la cara oculta de la Luna. Por suerte, allí no vive ninguna civilización a la que exterminar en una noche. Donald Trump y Benjamín Netanyahu se…

CON los muertos en las carreteras hay que tener mucho cuidado. Las culpas casi nunca son de los ministros. A veces depende de que un conductor se despiste, o esté borracho, o sufra un reventón. No obstante, con las carreteras y sus víctimas se hace política. La terminación de la autovía de la A-4, desde Dos Hermanas a Jerez, sigue pendiente y con las obras paralizadas. Cuando gobernaba el PP se la llamaba carretera de la muerte. El martes otro accidente originó un muerto y dos heridos graves, tras una colisión que afectó a dos coches y un camión, en el término de Dos Hermanas. Sigue creciendo la lista de fallecidos en esa carretera. Pero también es cierto que el 22 de julio otro conductor falleció en la autopista AP-4 (en el tramo de Jerez a Cádiz, ya liberado de peaje), al volcar su coche.
ENTRAMOS en agosto, que era el mes apacible y largo del verano. Las vacaciones por excelencia. En otras ciudades de interior, como Madrid, Córdoba y Sevilla, hasta cerraban los negocios por vacaciones. En Cádiz, como hay playa, sólo cierran los negocios por ruina, llegado el caso. En agosto organizaban, según los años, la Velada de los Ángeles, los Festivales de España en el Teatro José María Pemán, las actuaciones del Cortijo Los Rosales (que intentan recuperar los románticos que sobreviven), las actividades del Alcances verdadero (que sólo fue el de Fernando Quiñones), y para rematar la faena el Trofeo Carranza. De eso ya hemos publicado que se perdió todo. Como se perdió el barco del arroz y el Vaporcito de El Puerto surcando la Bahía.
TODOS los meses leemos una noticia titulada: El aeropuerto de Sevilla gana pasajeros. En marzo, abril, mayo, junio, o lo que sea. Siendo cierto nos lleva a la confusión, pues induce a pensar que es un aeropuerto de los más potentes que se conocen, cuando a final de 2017 no aparecía entre los 10 primeros de España. Quedó en el puesto 12, con 5,1 millones de pasajeros. Sin duda, están haciendo un esfuerzo por abrir más destinos y mejorar. Pero el aeropuerto de San Pablo, en general, padece el maltrato que acumula desde hace años. Se ha vuelto a ver en la huelga de los taxistas: en Sevilla suspendieron los servicios, mientras en Málaga el aeropuerto quedó al margen de la huelga y los mantuvieron.
EL pasado fin de semana era el más importante de la Operación Paso del Estrecho. Más de 15.000 vehículos de migrantes embarcaron en el puerto de Algeciras, procedentes de diversos países de Europa, para disfrutar de sus vacaciones de verano en Marruecos y otros países norteafricanos. Este fin de semana también han entrado en la provincia de Cádiz varios cientos de migrantes en pateras. Desde que comenzó el Paso del Estrecho han embarcado en el puerto de Algeciras unas 500.000 personas. El pasado mes de junio llegaron más de 7.000 sin papeles a las costas andaluzas, superando a Italia, Grecia y Malta juntas. Significa que en la provincia de Cádiz los migrantes pueden entrar en ferry o en patera. Pueden entrar legalizados, o arriesgarse.
SUCEDE con los taxistas lo mismo que con los periodistas, los jueces, los médicos, los fontaneros o los futbolistas: todos no son iguales. Por ello, las generalidades gremialistas casi siempre resultan injustas. Conozco taxistas sevillanos que son magníficas personas, conducen bien, no timan a sus clientes y cumplen todos los requisitos contrarios a lo que propagan sus caricatos. Sin embargo, es cierto que los taxistas sevillanos, desde antes del conflicto nacional, soportan una mala imagen corporativa. Una imagen que entre todos deberíamos limpiar, pero empezando por ellos mismos. Está causada por sucesos como los incidentes del aeropuerto y las investigaciones relacionadas con la quema de nueve vehículos de Cabify durante la Feria de 2017, por lo que fue detenido un taxista en Castilblanco el pasado mes de junio. A eso se ha sumado la huelga indefinida de los taxistas, llevada a las calles.