SE suele decir que las expectativas gaditanas se mueven por las tres C de sus pasiones: el Carnaval, las cofradías y el Cádiz CF. El Carnaval ya ha terminado este…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
UNA vez más, de la necesidad se hace virtud. Así funciona nuestra política. La normativa para el patinete en las calles de Sevilla ha entrado en vigor. Son medidas de sentido común, que llegan con retraso. La DGT, que comanda el incombustible Pere Navarro, no ha estado fina, ni el…
PUEDE que el 28-F de 2026 haya sido el más emotivo desde el referéndum de 1980. Han pasado 46 años y la autonomía andaluza se ha consolidado. En el accidente ferroviario de Adamuz, y en las inundaciones por las borrascas, se ha confirmado que el pueblo andaluz es diferente a…

YA tenemos otra tormenta en un vaso de agua de Emasesa: el impuesto al turista. Ni está aprobado, ni se puede aprobar, mientras no cambien la normativa para las Haciendas Locales. Pero el alcalde Espadas lo ha argumentado con un toque populista, impropio de un político serio como es él. Con un eurito de nada, con un simple euro por turista, recaudarían 7.000 millones al año en Sevilla. Los hoteleros, por medio de su presidente, Manuel Cornax, han recordado algo a tener en cuenta: Sevilla será un destino menos competitivo si sólo se implanta aquí, pero no en el resto de nuestra comunidad. Y es cierto lo que dice Cormax: no sería un impuesto al turista, sino al hotel. Un turista de chanclas que duerma en un banco de la Plaza Nueva no lo pagará.
LA migración irregular en las costas de Cádiz, en España, en Europa, no se solucionará hasta que se trate con realismo. Pasa, inequívocamente, por terminar con la colonización de África. Es un problema que se debe arreglar en origen, en esos países que antes eran colonias y ahora son anarquías. Los migrantes llegan a nuestras costas en oleadas mayores o menores, según las circunstancias. Ahora llegan más porque la UE le pagaba a Marruecos 40 millones de euros por el acuerdo de pesca, que va a caducar. El rey Mohamed VI y los suyos piden el doble: 80 millones por renovarlo y por cerrar la puerta que han abierto. Estas cosas funcionan así. Porque la migración también es un negocio.
APENAS una hora después de haber tomado posesión Pedro Sánchez como presidente del Gobierno, sin Biblia ni Crucifijo, me lo dijo un socialista: “Una de sus primeras medidas de peso será echar a Franco del Valle de los Caídos”. ¿De peso? De peso sería que arreglara el sistema de pensiones hasta el año 2200, aunque eso también sería un milagro. Pero echar a Franco del Valle de los Caídos no soluciona ningún problema real de los pobres de este país. Pero, bueno, a lo que iba, mucha gente quiere saber si en el mismo pack de Pedro Sánchez echando a Franco del Valle de los Caídos van incluidos Susana Díaz y Juan Espadas echando a Queipo de Llano de la basílica de la Macarena.
UNA de las suertes que tiene el PSOE es que cuando dicen algo se lo aplauden de inmediato, mientras que cuando lo plantea el PP no se le presta credibilidad. Se ha visto con la presunta supresión del peaje de la autopista AP-4 entre Sevilla y Cádiz. En la primera legislatura de Rajoy, la entonces ministra de Fomento, Ana Pastor, dijo que no se prorrogaría la concesión en 2019, y nadie la creyó porque quedaba muy lejos. Después Íñigo de la Serna dijo lo mismo, pero puso una carita de circunstancias que no revelaba entusiasmo, y tampoco le creían. Sin embargo, cuando lo ha dicho el nuevo ministro de Fomento socialista, José Luis Ábalos, se ha recibido con entusiasmo. A pesar de que el PSOE no pedía eso, sino el rescate ya, sin esperar. A pesar de que Ábalos ha reconocido que no sabe cómo van a pagar el mantenimiento. Y sin que sea seguro que en diciembre de 2019 esté gobernando el PSOE, a pesar de que Pedro Sánchez quiere agotar la legislatura hasta 2020. Lo mismo decía Rajoy y ha salido trasquilado.
UNA de las suertes que tiene el PSOE es que cuando dicen algo se lo aplauden de inmediato, mientras que cuando lo plantea el PP no se le presta credibilidad. Se ha visto con la presunta supresión del peaje de la autopista AP-4 entre Sevilla y Cádiz. En la primera legislatura de Rajoy, la entonces ministra de Fomento, Ana Pastor, dijo que no se prorrogaría la concesión en 2019, y nadie la creyó porque quedaba muy lejos. Después Íñigo de la Serna dijo lo mismo, pero puso una carita de circunstancias que no revelaba entusiasmo, y tampoco le creían. Sin embargo, cuando lo ha dicho el nuevo ministro de Fomento socialista, José Luis Ábalos, se ha recibido con entusiasmo. A pesar de que el PSOE no pedía eso, sino el rescate ya, sin esperar. A pesar de que Ábalos ha reconocido que no sabe cómo van a pagar el mantenimiento. Y sin que sea seguro que en diciembre de 2019 esté gobernando el PSOE, a pesar de que Pedro Sánchez quiere agotar la legislatura hasta 2020. Lo mismo decía Rajoy y ha salido trasquilado.